Vivencias-que-laceran
Envejeciendo y creciendo

Ha pasado algún tiempo desde que la COVID-19 se coló inesperadamente en nuestra “Casa Común”. Cuando estas palabras lleguen a los lectores de Vida Cristiana, quizás ya hayan desaparecido muchas de  las huellas que nos causó la pandemia, pero sucede que vivencias como estas pueden acontecer en cualquiera de las estaciones por donde pasa el tren de la vida, por lo que debemos estar debidamente equipados de herramientas que nos ayuden a preservar nuestro bienestar emocional.

Las personas, desde el primer día de nacidas, necesitamos de los otros para crecer, desarrollarnos,  alimentarnos, aprender y compartir afectos, experiencias y saberes. Estas necesidades, a raíz del nuevo coronavirus, se vieron limitadas al ámbito familiar; de ahí que para no pocos la enfermedad se experimentó con mucha ansiedad y pesar, es decir, con miedo e incertidumbre, inquietud, tristeza,  frustración y preocupación; con pereza conductual y creativa; o como una sensación de soledad desolada y/o acompañada.

Aunque estos síntomas se matizaron de forma diferente en las personas, en los adultos mayores pudieron haber adoptado tonos más intensos. El propio coronavirus, a partir de las medidas de confnamiento, además de hacerlos más vulnerables a enfermar y complicarse, los privó de satisfacer -más allá de las fronteras del propio hogar- muchas de sus necesidades de socialización, de sentirse autónomos y útiles, de que pudieran aportar y trascender. Necesidades estas de dispersión y recreación, de mantener vínculos afectivos cercanos con familiares, amigos, vecinos o hermanos en la fe.

Para evitar que vivencias inauditas como estas –que podrían retornar en el futuro- laceren tu salud mental, resulta necesario primeramente saber que, ante cualquier situación de amenaza o riesgo, el sentir miedo e incertidumbre son reacciones normales que puedes exteriorizar conversando, como una forma adecuada de liberarlas de la compresión. Realiza un inventario de tus actividades preferidas y haz que ellas cobren vida en tu vida, independientemente de la situación en que te encuentres; gestiónales un espacio en tu tiempo e implica para su realización a personas signifcativas para ti. Mantén activas las ganas de aprender algo nuevo y vive positivamente tu presente, haciendo de este una garantía para tu bienestar emocional.

Ora con la Palabra

 

Domingo 22 noviembre:Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo

 

Mt 25,31-46

“Se sentará en el trono de su gloria y separará a unos de otros”.

Lunes:   Ap 14,1-3.4-5 / Sal 24 (23) / Lc 21,1-4

“Vio a una viuda pobre que echaba dos moneditas”.

Martes:   Ap 14,14-19 / Sal 96 (95) / Lc 21, 5-11

“No quedará piedra sobre piedra”.

Miércoles:  Ap 15,1-4 / Sal 98 (97) / Lc 21, 12-19

“Todos los odiarán por causa mía”.

Jueves:  Ap 18,1-2. 21-23; 19,1-3.9a / Sal 100 (99) / Lc 21,20-28

“Jerusalén será pisoteada por los gentiles”.

Viernes:   Ap 20,1-4. 11-21,2 / Sal 84 (83) / Lc 21,29-33

“Sepan que está cerca el Reino de Dios”.

Sábado:   Ap 22, 1-7/ Sal 95 (94)/ Lc 21,34-36

“Estén siempre despiertos”.

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