Cultura-alimentaria

29 de marzo de 1886: En Atlanta, Jhon Pemberton prepara el primer lote de jarabe
carbonatado (Coca Cola)

Quienes sirven hoy, cada día, la mesa familiar, saben que es tarea difícil, sobre todo si entre los comensales hay niños. Crear buenos hábitos alimentarios que faciliten mejorar la calidad de los alimentos es camino para hacer más llevadera esta tarea.

¿Por qué preferimos ofrecer a nuestros hijos y nietos refresco de cola, galleticas con crema o helado de chocolate? ¿Por qué no un jugo de frutas sin azúcar? ¿Por qué plátanos maduros fritos en lugar de una ensalada de vegetales?

Es cierto que las frutas y vegetales son caros en el mercado, pero tampoco son baratos los refrescos y helados que damos a nuestros niños; sin embargo, optamos por los primeros, quizás porque así nos enseñaron nuestros mayores y ahora lo transmitimos.

Los alimentos que contienen cantidades considerables de vitaminas y minerales forman el tercer grupo básico de la alimentación. Son llamados reguladores porque, como su nombre lo indica, regulan las funciones del organismo. Este es el grupo formado por las frutas y vegetales.

El niño debe ingerir una dieta balanceada y variada donde estén presentes alimentos y nutrientes necesarios para garantizar un adecuado crecimiento de huesos y músculos y el buen funcionamiento del organismo.

Las frutas y vegetales ayudan a eliminar la retención de líquidos, mejoran la circulación y fortalecen la flora bacteriana; son fuente de salud porque contienen antioxidantes, agua y fibra dietética.

Además, aumentan las defensas de nuestro cuerpo, tienen bajo contenido de grasa y aportan menos calorías, con lo que prevenimos la obesidad. Algunas verduras son beneficiosas para curar heridas y agilizar la cicatrización de estas. Otras tienen un alto contenido de calcio que ayudan a que los niños tengan los huesos más fuertes, previenen enfermedades de la vista y fortalecen la salud auditiva. Todas ellas son fundamentales para la salud de la piel, el pelo y los dientes.

Si inculcamos en los niños el gusto por sabores que no son tan agradables, pero sí saludables, y les creamos buenos hábitos de alimentación, ellos crecerán eligiendo alimentos sanos como norma de vida.

Ora con la Palabra

 

Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor

 

Jn 20,1-9

“...iÉl ‘debía’ resucitar de entre los muertos!”.

Lunes:  Hch 2,14.22-33 / Sal 16 (15) / Mt 28,8-15

“...No tengan miedo”.

Martes:  Hch 2,36-41 / Sal 33 (32) / Jn 20,11-18

“...He visto al Señor y me ha dicho esto”.

Miércoles:  Hch 3,1-10 / Sal 105 (104) / Lc 24,13-35

“...Es verdad: el Señor ha resucitado...”.

Jueves:  Hch 3,11-26 / Sal 8 / Lc 24,35-48

“Miren mis manos y mis pies: soy yo”.

Viernes:  Hch 4,1-12 / Sal 118 (117) / Jn 21,1-14

“Jesús se acercó, tomó el pan y se lo repartió”.

Sábado:  Hch 4,13-21 / Sal 118 (117) / Mc 16,9-15

“...anuncien la Buena Nueva a toda la creación”.

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