De-emociones-a-decisiones
Peter Salovey, psicólogo de la Universidad de Yale, ha descrito con detalle las formas en que podemos aplicar inteligencia a nuestras emociones:

1. Manejar las emociones: La capacidad de serenarse. Las personas que carecen de esta capacidad luchan constantemente contra sentimientos de aflicción, mientras aquellas que la tienen desarrollada pueden recuperarse con mucha mayor rapidez de los reveses y trastornos de la vida.

2. La propia motivación: Ordenar las emociones al servicio de un objetivo es esencial para prestar atención, para la propia motivación, el dominio y la creatividad.

3. Conocer las propias emociones: La conciencia de uno mismo. El reconocer lo que se siente mientras se siente, es la clave de la inteligencia emocional. La incapacidad de advertir nuestros auténticos "sentires" nos deja a merced de los mismos.
4. Manejar las relaciones: Reconocer las emociones de los otros en situaciones de conflicto permite favorecer espacios de transformación de los mismos sin el uso de acciones violentas y de manera proactiva.

5. Reconocer emociones en los demás: La empatía. Las personas que desarrollan la empatía están mucho más atentas a percibir las señales que indican lo que otros necesitan o quieren, por cuanto consiste en la capacidad permanente de "ponerse en los zapatos del otro".

Estos cinco principios de la inteligencia emocional son acogidos por la Cultura Política del Perdón y Reconciliación, que propone la importancia de la comprensión de las emociones para entender que la inteligencia no es solamente un proceso de aprendizaje, sino sobre todo de adaptación en las relaciones. Reconocer nuestras emociones permite entender que la reacción manifestada por el cuerpo es una respuesta reactiva que merece ser revisada.

"Tener rabia no es en sí, ni bueno ni malo, lo importante es saber lo que se hace con ella": ¡esa es la invitación! No debemos ser sujetos pasivos ante las respuestas violentas que podemos tener en un momento de conflicto. Lamentar el golpe dado o la palabra dicha no pueden ser la única forma de proceder. Es necesario prevenir para no permitir que las emociones nos controlen.

La comprensión y el control de las emociones busca favorecer la mirada y el reconocimiento personal. Es necesario mirarse en un espejo para observar nuestras reacciones físicas y verbales y sus consecuencias (tanto en nosotros como en los demás) para que de manera consciente se desarrolle la capacidad de transformarlas en beneficios. Seamos ejemplo social de culturas de paz y promotores de la Cultura Política de Perdón y Reconciliación.

Ora con la Palabra

 

Domingo 9 de agosto: XIX del Tiempo Ordinario

 

Mt 14,22-33

“...iÁnimo, soy yo, no tengan miedo!”.

Lunes:  2 Co 9,6-10 / Sal 112 (111) / Jn 12,24-26

“Si alguno me sirve, mi Padre lo honrará”.

Martes:  Ez 2,8 al 3,4 L Sal 119 (118) / Mt 18,1-5.10.12-14

“...ése el más grande en el Reino...”.

Miércoles:  Ez 9,1-7;10,18-22 / Sal 113 (112) / Mt 18,15-20

“...allí estoy en medio de ellos”.

Jueves:  Ez 12,1-12 / Sal 78 (77) / Mt 18,21 al 19,1

“...hasta setenta veces siete”.

Viernes:   Ez 16,1-15.60.63 / Interlec. Is 12 / Mt 19,3-12

“El que pueda con esto, que lo haga”.

Sábado: Solemnidad de la Asunción de la Virgen María
Ap 11,19a;12,1-6a.10ab / Sal 45 (44) / 1Co 15,20-27a Lc 1,39-56

“...iBendita tú entre las mujeres...”.

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