Santo-Padre-FranciscowebCon sorpresa e inmensa alegría los católicos cubanos y muchos hombres y mujeres de buena voluntad hemos recibido la noticia de la visita, en septiembre, del papa Francisco a nuestra tierra. Sin dudas, la mediación del papa y los esfuerzos diplomáticos de la Santa Sede, han sido decisivos para iniciar un diálogo que parecía imposible
entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos. No por gusto, el anuncio de estas conversaciones ocurrió el 17 de diciembre pasado coincidiendo con el cumpleaños 78 del papa, a quien ambos presidentes agradecieron públicamente su apoyo personal al camino iniciado.

La visita del Santo Padre tendrá lugar durante el mismo recorrido que lo llevará a Estados Unidos para participar en el Encuentro Mundial de Familias. En este país el papa se dirigirá, por primera vez en la historia, al Congreso reunido con sus dos cámaras en Washington. El propio cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado del Vaticano, ha afirmado que esta visita a las dos naciones quiere animar el proceso de diálogo frente a los miedos que despierta y a las fragilidades que posee, después de tanto tiempo de incomunicación e incomprensiones mutuas.

La visita de Francisco será ante todo pastoral, pero este término no se agota en las celebraciones litúrgicas como tampoco lo religioso pertenece exclusivamente a la esfera de lo "íntimo" o lo "celestial". Ya el Concilio Vaticano II nos enseñó, hace cincuenta años, que "los gozos y las
esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo. Nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón". (Constitución Pastoral Gozos y Esperanzas, sobre la Iglesia en el mundo actual).

Con su viaje a Cuba y Estados Unidos el papa Francisco mostrará su vocación de pontífice, vocablo que en su origen latino significa: el que construye puentes. No podemos anticipar los gestos y palabras que el Obispo de Roma tendrá entre nosotros. Si podemos disponer el corazón para dejarnos sorprender por la brisa suave o el huracán del Espíritu, que traerá la primavera eclesial del primer papa latinoamericano. Si los cubanos, creyentes o no, caminamos honestamente por el sendero de la
reconciliación y nos convertimos todos en pequeños o grandes pontífices, entones nuestro saludo de septiembre será profundamente alegre y esperanzado: !Bienvenido Santo Padre, estás en tu casa!

Ora con la Palabra

 

Domingo 23 de febrero: VII del Tiempo Ordinario

 

Mt 5,38-48

“...Él hace brillar su sol sobre malos y buenos...”.

Lunes:  St 3,13-18 / Sal 19 (18) / Mc 9,13-28

“...lo tomó de la mano y le ayudó a levantarse...”.

Martes:  St 4,1-10 / Sal 55 (54) / Mc 9,29-36

“...El Hijo del Hombre va a ser entregado…”.

Miércoles de Ceniza:  Jl 2,12-18 / Sal 51 (50) / 2 Co 5,20 al 6,2 / Mt 6,1.6.16-18

“...tu Padre que ve en lo secreto, te premiará”.

Jueves:  Dt 30,15-20 / Sal 1 / Lc 9,22-25

“...Si alguno quiere seguirme, que se niegue a sí mismo...”.

Viernes:  Is 58,1-9a / Sal 51 (50) / Mt 9,14-15

“Llegará el tiempo en que el novio les será quitado...”.

Sábado: Is 58, 9b-14 / Sal 86 (85) / Lc 5,27-32

“No he venido para llamar a los buenos...”

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