sacoWeb"[...] Saco, que no creía en parches andaluces ni postizos rubios para las cosas del país [...]"
José Martí, O. C; t. V, p. 282. Edit. C. Soc. La Habana.1975.

José Antonio Saco y López Cisneros (1797-1879) padece uno de los más inconcebibles olvidos en la historiografía nacional y, por supuesto, en los programas docentes de todos los niveles.

Es uno de los casos de no habaneros —nació en Santiago de Cuba— que descollaron en las aulas del Seminario de San Carlos cuando la intelectualidad criolla nutría esas aulas y los padres de nuestra nacionalidad —como el P. Varela— pulían sus personalidades.

Se adelantó a sus contemporáneos y advirtió la importancia de la interrelación entre la educación y la economía como base del desarrollo general. Aprovechó los medios de difusión de la época para promover y pedir el avance científico- cultural. Concibió cátedras para el desarrollo de la agricultura, las artes, los oficios, el comercio y las lenguas modernas. Decía: "Mi objeto es iniciar en los rudimentos de algunas ciencias a una porción considerable de la juventud...."

Precursor del reconocimiento de nuestra identidad nacional, a él se debe que por primera vez se adjudicara el calificativo de "cubana" a una institución en la Isla al proponer el nombre de Sección de Literatura Cubana a la que se fundara en la Sociedad Económica de Amigos del País.

Combatió el anexionismo de muchos de sus contemporáneos de los años 1840 y 1850 con su ensayo Ideas sobre la incorporación de Cuba en los Estados Unidos, de 1848. En este afirma que "... la idea de la inmortalidad es sublime porque prolonga la existencia del individuo más allá del sepulcro; y la nacionalidad es la inmortalidad de los pueblos y el origen más puro del patriotismo...."

Aunque como hombre de su tiempo limitó la nacionalidad a los criollos blancos, fue un anti-esclavista convencido que asumió el abolicionismo sin justificaciones seudohumanitarias.
En su opinión, la anexión a los Estados Unidos supondría la absorción al tronco cultural anglo-americano, además de una guerra de razas donde la minoría blanca llevaría las de perder. Por tanto, pretendía para Cuba un alto grado de autonomía dentro de la monarquía española.

Desde 1848 hasta 1854, incrementó su labor contra las ideas y conspiraciones anexionistas y se acercó al reformismo liberal con textos como La situación política de Cuba y su remedio (1851) y La cuestión de Cuba (1852).

Vivió en Barcelona desde 1877; allá falleció y fue sepultado el 26 de septiembre de 1879, pero quiso que sus restos descansaran en Cuba. Estos llegaron a La Habana el 17 de agosto de 1880 y fueron expuestos en la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana.

Tres días más tarde, bajo un control que impidió cualquier manifestación pública, fue sepultado en el cementerio de Colón. Como epitafio solicitó: "Aquí yace José Antonio Saco, que no fue anexionista, porque fue más cubano que todos los anexionistas".

Ora con la Palabra

 

Domingo 9 de agosto: XIX del Tiempo Ordinario

 

Mt 14,22-33

“...iÁnimo, soy yo, no tengan miedo!”.

Lunes:  2 Co 9,6-10 / Sal 112 (111) / Jn 12,24-26

“Si alguno me sirve, mi Padre lo honrará”.

Martes:  Ez 2,8 al 3,4 L Sal 119 (118) / Mt 18,1-5.10.12-14

“...ése el más grande en el Reino...”.

Miércoles:  Ez 9,1-7;10,18-22 / Sal 113 (112) / Mt 18,15-20

“...allí estoy en medio de ellos”.

Jueves:  Ez 12,1-12 / Sal 78 (77) / Mt 18,21 al 19,1

“...hasta setenta veces siete”.

Viernes:   Ez 16,1-15.60.63 / Interlec. Is 12 / Mt 19,3-12

“El que pueda con esto, que lo haga”.

Sábado: Solemnidad de la Asunción de la Virgen María
Ap 11,19a;12,1-6a.10ab / Sal 45 (44) / 1Co 15,20-27a Lc 1,39-56

“...iBendita tú entre las mujeres...”.

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