campesinoWeb"Si quieres que Dios se ría, cuéntale tus planes". Con humor y verdad este adagio latino contrapone lo que un día soñamos hacer con lo que al final resultamos ser. Crecí "pegado y apegado" a la tierra, con ilusión de conquistar el título de "campesino próspero", pero Dios tuvo otra idea: me llamó a ser sacerdote.

Al pedirme Vida Cristiana escribir un artículo, recordé mis años de trabajo en la finca, los estudios de veterinaria, el cambio que pretendía para el mundo rural. Hoy no es solo mi historia, sino la experiencia y oración las que me hacen cercano al hombre del campo, capaz de comprender mejor sus desafíos.

Muchos buenos ejemplos guardo de quienes antes que decir, solo sabían hacer. Recuerdo el dicho de mi abuela, "haz bien y no mires a quién", cuando regalaba más de lo que debía; las matas de guayaba que chapeaba mi abuelo en los caminos para que todos comieran, sin importarle que fueran suyas; quedarnos sin desayuno por darle la leche al vecino con niños; contemplar cómo crecía todo lo que sembrábamos; sentarnos a comer juntos en la mesa. Gestos así hacían concreto el "Evangelio de a pie" que conocí.

Comparto el dolor que sufre el mundo rural y obrero cuando se desatiende o se deja de escuchar. Muchos bateyes y caseríos dispersos carecen de abasto de agua potable, entre otras vicisitudes. La nacionalización de la propiedad de la tierra desvirtuó el sentido de pertenencia. Si bien se eliminó con la reforma agraria el latifundio de las trasnacionales, al aparecer más agricultores pequeños, hoy está presente el "latifundio del ocio": las tierras infectadas de marabú. Nuevos retos, como la falta de presupuesto de inversión o los bajos salarios, necesitan atención.

Mayo evoca, civil y religiosamente, celebraciones importantes dirigidas al campo obrero y rural. La Iglesia celebra la memoria de San José Obrero, el día primero, en sintonía con el día internacional del trabajador, y el día 15 la de San Isidro Labrador, patrono de los agricultores del mundo. En el orden civil, Cuba celebra el 17 como día del campesino. Todas estas conmemoraciones son notables conquistas de la piedad y el derecho.

Nos toca implicarnos en la construcción del Reino de Dios y su justicia; poner en práctica las enseñanzas de la Iglesia en favor del hombre y de la Creación entera. Hay que iluminar el presente desde el Evangelio mismo. Nada está perdido cuando ponemos nuestra confianza en Dios y encontramos su voluntad. Celebremos y oremos por los trabajadores y campesinos; con ellos encontremos, más que respuestas, hechos concretos en beneficio de su desarrollo.

Todos somos responsables y nos toca preguntarnos: ¿qué puedo hacer yo, ingeniero, médico, abogado, arquitecto, albañil, para buscar soluciones? También me lo pregunto como sacerdote. Oro y trabajo para que veamos con claridad y obremos acertadamente en bien del obrero, el campesino y la tierra que clama atención y cuidado.

Ora con la Palabra

 

Domingo 9 de agosto: XIX del Tiempo Ordinario

 

Mt 14,22-33

“...iÁnimo, soy yo, no tengan miedo!”.

Lunes:  2 Co 9,6-10 / Sal 112 (111) / Jn 12,24-26

“Si alguno me sirve, mi Padre lo honrará”.

Martes:  Ez 2,8 al 3,4 L Sal 119 (118) / Mt 18,1-5.10.12-14

“...ése el más grande en el Reino...”.

Miércoles:  Ez 9,1-7;10,18-22 / Sal 113 (112) / Mt 18,15-20

“...allí estoy en medio de ellos”.

Jueves:  Ez 12,1-12 / Sal 78 (77) / Mt 18,21 al 19,1

“...hasta setenta veces siete”.

Viernes:   Ez 16,1-15.60.63 / Interlec. Is 12 / Mt 19,3-12

“El que pueda con esto, que lo haga”.

Sábado: Solemnidad de la Asunción de la Virgen María
Ap 11,19a;12,1-6a.10ab / Sal 45 (44) / 1Co 15,20-27a Lc 1,39-56

“...iBendita tú entre las mujeres...”.

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