Tomás-Estradapalma

Abordar la historia resulta complejo. Más complicada es la aproximación a personalidades, máxime si cargan con responsabilidades históricas.Parafraseando a un amigo, que decía “en estos casos lo mejor es atenerse a las realidades”, intentaré hablar de Tomás Estrada Palma, nacido el 9 de julio de 1835 en Bayamo y quien asumió los destinos de la República el 20 de mayo de 1902.

Como todo hombre tuvo luces y sombras. En el lado negativo de su fgura se destaca que, a pesar de haber sido merecidamente el miembro de la directiva del Partido Revolucionario Cubano elegido como Delegado a la partida de Martí en 1895, acto seguido suprimió a los clubes patrióticos la potestad de elegir al Delegado, violando las bases organizacionales. Anuló la vinculación con la causa de Puerto Rico y limitó las facultades del periódico “Patria”. Esto marcó el giro de su conducta histórica ante los intereses de la patria y manifestó su falta de comprensión del proyecto martiano de Nación: “
con todos y para el bien de todos”. El 21 de diciembre de 1898 disolvió el Partido Revolucionario Cubano. Ya era el candidato de los interventores para la presidencia, que ocuparía.

En medio de un contexto complejo, consolidó el artículo 7º de la
Enmienda Platt sobre estaciones navales y carboneras y estableció el Tratado Permanente entre Cuba y Estados Unidos, hechos que de una manera u otra serían consumados. Se introdujo en contiendas politiqueras, integrándose al Partido Moderado, que lo postuló a la presidencia. En 1905 resultó reelegido como mandatario. Según Juan Martín Leiseca: “Aquel gobernante, que pudo enorgullecerse de iniciar la República cubana y que tuvo en su mano la gloria de pasar a la posteridad […], cayó en el error vulgar de imitar a muchos otros.” Tras la explosión del latir revolucionario, recordó la Enmienda Platt y pidió la intervención norteamericana. La decisión le pasó factura política y renunció a la presidencia.

No obstante, viendo la historia en su conjunto, es justo resaltar que Estrada Palma no llegó a tener el respeto del apóstol dentro de las filas del Partido Revolucionario Cubano por regalía. Participó en la contienda de 1868, fue regidor del cabildo de Bayamo tras su toma por los mambises y participó en la invasión a Guantánamo con Gómez y Maceo. Junto a Vicente García destituyó a Salvador Cisneros Betancourt, siendo electo posteriormente Secretario de Relaciones Exteriores y luego Presidente de la República en Armas. Las autoridades españolas lo detuvieron y deportaron a Cádiz como prisionero hasta concluida la guerra; era un héroe mambí.

Personalmente era austero y vivió modestamente, sin robar un centavo del erario público, pero ha sido juzgado por una historia ofcial que lo recuerda solamente desde su apego al poder y por dar la espalda al proyecto martiano de nación. Nada en la vida humana es en blanco y negro; siempre es preciso el análisis de hechos y contextos. Desde una visión integral, cada lector alcanzará una valoración más justa sobre Estrada Palma. Murió el 4 de noviembre de 1908, en Santiago de Cuba, donde reposan sus restos.

Ora con la Palabra

 

Domingo 25 de octubre: XXX del Tiempo Ordinario

 

Mt 22,34-40

“...Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma…”.

Lunes:  Ef 4,32 al 5,8 / Sal 1 / Lc 13,10-17

“...la gente se alegraba por todas las maravillas que hacía”.

Martes:   Ef 5,21-33 / 128 (127) / Lc 13,18-21

“Es semejante a un grano de mostaza…”.

Miércoles:  Ef 2,19-22 / Sal 19 (18) / Lc 6,12-19

“...escogió de entre ellos a doce…”.

Jueves:  Ef 6,10-20 / Sal 144 (143) / Lc 13,31-35

“...al tercer día mi obra quedará consumada”.

Viernes:   Fil 1,1-11 / Sal 111 (110) / Lc 14,1-6

“...tocando al enfermo, lo curó y lo despidió”.

Sábado:  Fil 1,18-26 / Sal 42 (41) / Lc 14,1.7-11

“...el que se humilla será enaltecido”.

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