Alejandro-de-Humboldt

En la historia de Cuba existen nombres que no se deben pasar por alto, hombres y mujeres que la historiografía cubana no puede soslayar. Muchos de ellos no nacieron en la Mayor de las Antillas, sin embrago, se ganaron la condición de cubanos y son los denominados “hijos adoptivos”. A uno de ellos, conocido como el segundo descubridor de la Isla, le dedico este pequeño artículo, para rememorar el 250 aniversario del nacimiento de este científco que se ganó dignamente la condición de cubano.

Alejandro de Humboldt, nació en Berlín Alemania, el 14 de septiembre de 1769, de familia aristocrática. Su vida llena de actividad y grandes logros se extendió a lo largo de 90 años de existencia. Su afción por la naturaleza se manifestó desde pequeño, por lo que su familia lo califcó de “pequeño botánico”. Se le considera fundador de varias ciencias, la climatología, la meteorología comparada y la morfología terrestre; hizo aportes a otras ciencias como la geografía, la botánica, la química, la zoología, la historia y la astronomía, entre otras.

Debido a su afción por la botánica y la naturaleza, visitó el continente americano; entre los países que recorrió estuvo nuestra preciada isla, la cual tuvo la dicha de visitarla dos veces. La primera vez, el 19 de diciembre de 1800 y permaneció hasta el 15 de marzo de 1801. En abril de 1804 arriba de nuevo a la Isla, pero esta vez, de poca duración, solo estuvo en ella un mes.

En los cuatro meses que le dedicó a Cuba, recorrió La Habana y sus alrededores hasta Managua, Bejucal, Valle de Güines y Batabanó, así como el sur de Trinidad. Gracias a sus viajes por toda Cuba, logró investigaciones que ampliaron los conocimientos de la geografía, las comunicaciones, la flora, la fauna, la tipografía, el clima, los suelos, el cultivo de la caña de azúcar y la fabricación de azúcar. Además, expuso una tesis sobre la formación de las Antillas y confeccionó un mapa con mediaciones exactas de la latitud de varios puertos y ciudades, entre ellas las de La Habana. Su obra cumbre, dedicada  exclusivamente a Cuba, se titula “Ensayo Político sobre la Isla de Cuba”, publicado en 1827; de obligatoriedad para todos aquellos que se apasionen por nuestra hermosa capital que es real y maravillosa.

La obra da a conocer, por primera vez, la naturaleza y la sociedad de Cuba a europeos y cubanos. El ilustre pedagogo José de la Luz y Caballero, la reconoció como fuente de inspiración para sus estudios flosófcos y pedagógicos. Su apelativo de “Segundo Descubridor de Cuba” se lo tiene merecido. El no vino con la espada a imponer sus costumbres, sino a penetrar en la naturaleza, a enseñar a los europeos la maravilla de este continente, no solo en su fauna, también en lo social, lo cual fue abordado como una sola entidad.

Ora con la Palabra

 

Domingo 10 de noviembre: XXXII del Tiempo Ordinario

 

Lc 20,27-38

“Él no es Dios de muertos, sino de vivos, y todos viven por Él”.

Lunes: Sb 1,1-7 / Sal 139 (138) / Lc 17,1-6

“...si se arrepiente, perdónalo”.

Martes:  Sb 2,23 al 3,9 / Sal 34 (33) / Lc 17,7-10

“...Somos servidores no necesarios...”.

Miércoles:  Sb 6,1-12 / Sa 82 (81) / Lc 17,11-19

“...Levántate y vete; tu fe te ha salvado”.

Jueves:  Sb 7,22 al 8,1 / Sal 119 (118) / Lc 17,20-25

“...antes tiene que sufrir mucho y ser rechazado...”.

Viernes:  Sb 13,1-9 / Sal 19 (18) / Lc 17,26-37

“El que intente guardar su vida la perderá...”.

Sábado:  Sb 18,14-16; 19,6-9 / Sal 105 (104) / Lc 18,1-8

“...les hará justicia, y lo hará pronto”.

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