40-Aniversario

Vida Cristiana nació el 4 de noviembre de 1962 en la Iglesia Mayor de Sancti Spíritus, por iniciativa del P. Donato Cavero, jesuita. Comenzó como modesta esquela de parroquia de provincia, sin mayores pretensiones que divulgar información en su menguada comunidad católica. Eran años en que se agudizaban los conflictos de la Iglesia católica con el Estado cubano y viceversa; sobre todo, tras la evidente progresión ideológica de la Revolución hacia posturas socialistas y marxistas.

A partir de su número 12, el 20 de enero de 1963, la publicación se convierte en la hoja dominical de la mayoría de las parroquias e iglesias cubanas y su único medio de expresión hasta fnes de los ochenta.

Vida Cristiana incorporó otro rasgo del pensamiento católico en la época. En aquellos primeros números de circulación nacional mostró temas de interés para la Iglesia como la relación entre la ciencia y la fe o los valores morales a construir en la familia y el individuo, casi siempre como réplica a los conceptos que se socializaban desde las políticas de la Revolución: la solidaridad institucionalizada a partir del Estado, la limitada tolerancia a las religiones afrocubanas, la educación atea y cientifcista, la libre cohabitación de sexos en todos los órdenes de la organización social, etc.

Por ella pasaron semblanzas de los más importantes científcos occidentales, el 95% de ellos personas de fe, en busca de demostrar que el ateísmo no es garantía de formación científca ni su facilitador natural, y que no hay contradicción entre fe y ciencia, puesto que, ya Tomás de Aquino había establecido que “son saberes de órdenes diferentes, y no necesariamente contradictorios”.

A esto se suma la actitud asumida por la Iglesia -y sobre todo desde la Compañía de Jesús- a partir de los años treinta del siglo XX, que afrma el lugar propio de la ciencia en las transformaciones de la modernidad. Los cambios que se van produciendo, vinculados a los nuevos tiempos, son recibidos por la Iglesia cubana, con el reto de socializarlos en condiciones difíciles para su prédica. Espacio también se le dedicó al Concilio Vaticano II, señal de una Iglesia informada respecto a este evento de la Iglesia universal.

Otro asunto de signifcación editorial fue la distinción entre ciencia y flosofía en base a la doctrina social de la Iglesia, con lo que pretendía enjuiciar críticamente la perspectiva de la flosofía marxista soviética que se iba imponiendo en el país durante esos años, y que procuraba establecer un nexo de complementariedad entre una construcción y otra del conocimiento humano.

Un peculiar rasgo del pensamiento expresado en
Vida Cristiana durante toda la década es el llamado a la “resistencia no violenta” de los laicos ante las manifestaciones de represión o exclusión que muchas veces sufrieron. A partir de fnales de los sesenta y principio de los setenta, el discurso comenzó a reconfigurarse, lo que sería objeto de un análisis que desborde los 5 años iniciales de Vida Cristiana.

Ora con la Palabra

 

Domingo 10 de noviembre: XXXII del Tiempo Ordinario

 

Lc 20,27-38

“Él no es Dios de muertos, sino de vivos, y todos viven por Él”.

Lunes: Sb 1,1-7 / Sal 139 (138) / Lc 17,1-6

“...si se arrepiente, perdónalo”.

Martes:  Sb 2,23 al 3,9 / Sal 34 (33) / Lc 17,7-10

“...Somos servidores no necesarios...”.

Miércoles:  Sb 6,1-12 / Sa 82 (81) / Lc 17,11-19

“...Levántate y vete; tu fe te ha salvado”.

Jueves:  Sb 7,22 al 8,1 / Sal 119 (118) / Lc 17,20-25

“...antes tiene que sufrir mucho y ser rechazado...”.

Viernes:  Sb 13,1-9 / Sal 19 (18) / Lc 17,26-37

“El que intente guardar su vida la perderá...”.

Sábado:  Sb 18,14-16; 19,6-9 / Sal 105 (104) / Lc 18,1-8

“...les hará justicia, y lo hará pronto”.

Otras noticias

 

Suscripción al boletín