Vegueros

¡Qué grande es la vida cuando meditamos sobre sus comienzos!
Gaston Bachelard, La poética de la ensoñación

Hoja india denominó José Martí al tabaco, cuyo nombre surgió en estas tierras, pues los europeos no supieron cómo denominar algo que nunca habían visto.Cuentan que en la primera isla a la que llegó Cristóbal Colón, que llamó San Salvador y que los nativos nombraban Guanahaní (hoy en las Islas Bahamas), les obsequiaron, entre otras cosas, unas hojas secas deeste producto. Como no sabían para qué servían, las
arrojaron al mar.

Ya en Cuba, dos de los hombres de la comitiva de Colón fueron enviados a investigar tierra adentro y se asombraron al observar cómo fumaban. Se iniciaba así la larga “historia del tabaco” en el mundo moderno, frase que, de manera chistosa, empleamos cuando no queremos que nos hagan una explicación densa.Fernando Ortiz, en Contrapunteo cubano del azúcar y el tabaco, se refiere al nacimiento de la vega
modesta, junto al bohío, donde se sembraba la ruda, la albahaca y la yerbabuena. Al referirse a la independencia económica también Martí escribió: “…nadie olvide que sin la vida sólida económica es imposible todo progreso y toda seguridad en la nación”.

Dentro de esa complicada madeja, se encuentra la actitud que adoptó un grupo de productores en el siglo XVIII: los vegueros. Estos eran sometidos a grandes restricciones, debido a los bajos precios que les pagaban por el esforzado y delicado trabajo que desempeñaban en la elaboración de lo que ya constituía un personaje económico significativo. Por vías lícitas e ilícitas, pacíficas y violentas, el tabaco habano fue yendo a Europa. Las sublevaciones de los vegueros ocurridas en este tiempo constituyeron las primeras manifestaciones de insubordinación ante la opresión económica colonial.

En 1717, al declararse de manera oficial el monopolio del tabaco con la creación de La Factoría, organismo encargado de la compra, almacenamiento y remisión a la Metrópoli, se produce en Cuba una sublevación. Los priores y abadesas de los conventos de La Habana escriben al rey oponiéndose a dicho estanco. Otro enemigo de este tipo de producción fue el interno. Los grandes hacendados se enfrentaron a las vegas, pues estas rompían el esquema de apoderamiento absoluto de las tierras despobladas. Vega y hacienda no armonizaban; la libertad del “sitio” - donde la vega fue una de sus especies más típicas - apuntaba al desarrollo de una burguesía tabacalera.

Así llegamos a 1723, año en que continuaba el abuso por parte de los comerciantes y los dueños del monopolio. Comenzaron estallidos de protesta de campesinos de Santiago de las Vegas. Algunos amotinados resultaron encarcelados y condenados a muerte; sus cuerpos fueron expuestos durante 40 horas como castigo ejemplarizante. Fue el inicio de la emigración de los vegueros de La Habana a la parte más occidental del país. ¡Qué caudal de sucesos! El hecho es un resultado…y viene de raíces invisibles.

Ora con la Palabra

 

Domingo 15 de septiembre: XXIV del Tiempo Ordinario

 

Lc 15,1-32

“...estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado”

Lunes: 1 Tim 2,1-8 / Sal 28 (27) / Lc 7,1-10

“...ni siquiera en Israel he hallado una fe tan grande”.

Martes:  1 Tim 3,1-13 / Sal 101 (100) / Lc 7,11-17

“...Es un gran profeta el que nos ha llegado”.

Miércoles:  1 Tim 3,14-16 / Sal 111 (110) / Lc 7,31-35

“...la reconocen en su manera de actuar”.

Jueves:  1 Tim 4,12-16 / Sal 111 (110) / Lc 7,36-50

“...Tu fe te ha salvado, vete en paz”.

Viernes:  1 Tim 6,2c-12 / Sal 49 (48) / Lc 8,1-13

“...ustedes tienen oídos para oír”.

Sábado: Ef 4,1-7.11-13 / Sal 19 (18) / Mt 9,9-13

“...Me gusta la misericordia más que las ofrendas”.

Otras noticias

 

Suscripción al boletín