LA-VIRGEN-DE-LA-CARIDADwebA María de Nazaret, madre de Jesús, la llamamos en Cuba la "Virgen de la Caridad". En otros países, sobretodo latinoamericanos, la llaman con nombres que saben a la tierra en que una devoción o advocación nació y arraigó.
La Madre del Señor, en Argentina, es Ntra. Sra. de Luján; en Colombia, Ntra. Sra. de Chiquinquirá; en Venezuela, la Virgen de Coromoto y en Brasil, Ntra. Sra. de Aparecida. Para los dominicanos, María es la Virgen de la Altagracia y, en Puerto Rico, Ntra. Sra. de la Providencia, por nombrar algunas advocaciones latinoamericanas, Entre ellas sobresale la Virgen de Guadalupe, patrona de México y América Latina.

Se dice que los apodos identifican y relacionan rasgos de una persona y su apelativo. También indican su posición social y añaden connotaciones afectivas. Los apodos que damos a María muestran su cercanía a cada pueblo y nuestro deseo de llegarnos a ella como comunidad, como nación (ver Juan 19, 25-27).

Los apodos de María cambian de país en país. Pero, cosa curiosa, las diferentes advocaciones, en su origen, tienen semejanzas llamativas. La imagen de Ntra. Sra. de la Caridad es hallada por dos indios, Rodrigo y Juan de Hoyos, y un esclavo, Juan Moreno, en la bahía de Nipe. Nada de dirigirse a funcionarios coloniales, ni siquiera a prelados eclesiásticos.

Algo semejante se produce con otras advocaciones. La Virgen de Aparecida es encontrada por tres pescadores. La de Coromoto se aparece a indígenas de la selva venezolana. Ntra. Sra. de Chiquinquirá se muestra a una lavandera. La Virgen de Luján expresa a gente sencilla su deseo de estar con su pueblo. La Virgen de la Altagracia es venerada por dos vecinos de Higüey, un pueblo remoto. Y para sentirse escuchada, la Virgen de Guadalupe habla a San Juan Diego, un indígena sin categoría social.

María busca a los más desprovistos de derechos y rango social. Y son ellos los que dan magnitud eclesial y social a su presencia en medio de un pueblo. La forma en que los pobres se relacionan con la madre del Señor se convierte en el modo de orar de todos los creyentes de un país.

Otro rasgo interesante: María se muestra con rasgos físicos propios del pueblo que la venera. Ntra. Sra. de la Caridad es la virgen morena. Morena es también Ntra. Sra. de Luján. Los rasgos y vestiduras de Ntra. Sra. de Guadalupe son claramente indígenas. La madre del Señor, al acercarse a un pueblo, se le muestra aun con sus mismos rasgos fisonómicos. Los discípulos de su Hijo la sienten cercana porque se les muestra como madre que comparte sus mismas raíces.
Que María de la Caridad del Cobre, madre
encontradiza, que ha querido aparecer como una más de nuestro pueblo, nos lleve a parecernos por dentro a su Hijo Jesús (vea Filipenses 2, 5-9).

Ora con la Palabra

 

Domingo 23 de febrero: VII del Tiempo Ordinario

 

Mt 5,38-48

“...Él hace brillar su sol sobre malos y buenos...”.

Lunes:  St 3,13-18 / Sal 19 (18) / Mc 9,13-28

“...lo tomó de la mano y le ayudó a levantarse...”.

Martes:  St 4,1-10 / Sal 55 (54) / Mc 9,29-36

“...El Hijo del Hombre va a ser entregado…”.

Miércoles de Ceniza:  Jl 2,12-18 / Sal 51 (50) / 2 Co 5,20 al 6,2 / Mt 6,1.6.16-18

“...tu Padre que ve en lo secreto, te premiará”.

Jueves:  Dt 30,15-20 / Sal 1 / Lc 9,22-25

“...Si alguno quiere seguirme, que se niegue a sí mismo...”.

Viernes:  Is 58,1-9a / Sal 51 (50) / Mt 9,14-15

“Llegará el tiempo en que el novio les será quitado...”.

Sábado: Is 58, 9b-14 / Sal 86 (85) / Lc 5,27-32

“No he venido para llamar a los buenos...”

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