Hijos de la epoca

Hace unos años mi mamá me mostró un poema que decía que los hijos son hijos de la época que los vio nacer y desde hace un tiempo comencé a cuestionarme esta idea. Si soy hija de esta época ¿cuáles son esos pequeños detalles de nuestra generación que tienen que ver con el siglo XXI? Podríamos pensar que somos hijos de la tecnología, la velocidad, la crisis, la música electrónica, lo virtual... Una larga lista de características nos definirían. Pero ¿somos conscientes de que, como hijos al fin, también tenemos responsabilidades con nuestra época? ¿En esta época donde hay tantos descubrimientos diarios, nos permitimos ser creativos? ¿Usamos los beneficios de nuestra generación para crecer y ayudar a los otros? ¿Trabajamos por nuestra época?.

Hace unos años en nuestro país era costumbre que los estudiantes no comenzaran a trabajar hasta terminada la carrera y que, cuando lo hicieran, fuese en perfiles que tuviesen que ver con su especialidad. Ahora las cosas han ido cambiando: cada vez es más frecuente encontrar jóvenes estudiantes que tienen trabajos de medio tiempo en bares, cafeterías u otros. ¿Son peores estudiantes por eso? ¿Son mejores estudiantes por eso? No creo sea un indicador de calidad pero sí de responsabilidad, independencia y sentido práctico. Sin embargo, muchas veces el comenzar a trabajar se convierte en una batalla, pues los padres no comprenden, los trabajos requieren un sacrificio extra para mantenerlos a la par o algunos de los jóvenes, cuando comienzan a trabajar, se percatan de que no tenían consciencia de las responsabilidad que asumían.
Es probable que los trabajos de media jornada no sean la solución a todas las necesidades de los jóvenes, o que tampoco sean plazas duraderas. Lo positivo que pueden tener es que -sin dudas- aquellos que logran estudiar y trabajar comienzan a aprender a valorar más, no solo lo económico, sino también el tiempo en este mundo de velocidad y virtualidad.


Cuando se hace un repaso por la historia de nuestro país no es difícil encontrar dentro de la biografía de grandes de la cultura o la ingeniería que parte de su juventud la compartieron con algún trabajo que probablemente nada tenía en común con sus más grandes sueños o que aparentemente era solo por una cuestión económica.


Pero la responsabilidad con nuestra época no pasa solo por el querer ser independientes o procurarnos una mejor solvencia monetaria, sino que precisamente tiene que ver con la forma en que, a pesar del poco tiempo que queda disponible, continuamos prestando atención a aquellos que nos rodean y practicamos el civismo.

La responsabilidad y el compromiso pasan por el sentido de pertenencia hacia lo que nos importa y la fe y la constancia para seguir trabajando en pos de nuestros sueños, aunque para lograrlo sea necesario pasar por uno, dos, tres trabajos a medio tiempo. No hay como sentir, luego de terminada la jornada laboral, que más allá del día a día hay un horizonte que alcanzar y una colina que escalar, aunque para ello sea necesario auxiliarse de peñascos y ramas encontradas por el camino. Lo trascendental es disfrutar de la escalada y ver siempre un poco más allá de lo inmediato.

Es posible hacerlo y es probable que en nuestro camino, cuando creamos que hemos fracasado, se aparezca de pronto una escalera que acelere el proceso. La inspiración puede llegar en el sitio y el momento menos esperado pero, como decía el pintor español Pablo Picasso, que no en vano pasó a la historia del pasado siglo: "La inspiración existe, pero tiene que encontrarme trabajando".

 

Ora con la Palabra

 

Domingo 14 de agosto: XX del Tiempo Ordinario

 

Lc 12,49-53

“No he venido a traer paz, sino división”.

Lunes: Solemnidad de la Asunción de la Virgen María
Ap 11,19a;12,1-6a.10ab/ Sal 45(44)/ 1Cor 15, 20-27a

“Primero Cristo como primicia; después todos los que son de Cristo”

Martes:  Ez 28,1-10/ Interleccional Dt 32/ Mt 19, 23-30

“Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja,
que a un rico entrar en el reino de Dios”

Miércoles: Ez 34,1-11/ Sal 23(22)/ Mt 20,1-16

“¿Vas a tener tú envidia porque soy yo bueno?”

Jueves: Ez 36,23-28/ Sal 51(50)/ Mt 22,1-14

“A todos los que encuentren convídenlos a la boda”.

Viernes: Ez 37,1-14/ Sal 107(106)/ Mt 22,34-40

“Amarás al Señor tu Dios y a tu prójimo como a ti mismo ”

Sábado: Ez 43,1-7a/ Sal 85(84)/ Mt 23,1-12

“No hacen lo que dicen”

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