conventoStoDomingoWebSituada en la villa de Guanabacoa, la iglesia conventual de Santo Domingo de Guzmán parece destinada a trascender el espacio y el tiempo. Se erige siguiendo cánones del barroco: un alzado correspondiente al esquema de edificios religiosos sin torres, y en la fachada principal una definición en tres niveles: el nivel de accesos, ventanas de composición rectilínea y el nivel del campanario. Por su parte, el convento exhibe grandes salones, además de un amplísimo jardín que invita a la reflexión y búsqueda de Dios.

Sus orígenes se remontan al año 1717, al aprobarse la construcción de la iglesia por el cabildo de Guanabacoa. Años después, el 7 de noviembre de 1748, el obispo Fray Juan Lazo de la Vega bendice la iglesia, de la cual se erigen como patronos Nuestra Señora de la Candelaria y San Francisco Javier, a cuya imagen regala Fray Juan su anillo pastoral.

No es hasta 1758 que el rey Fernando VI aprueba por real cédula la fundación del convento de Santo Domingo y es nombrado como primer prior Fray Bernardo Rivero. Los dominicos permanecen en él hasta poco después de 1841, época en que se suprimen las órdenes religiosas en Cuba y posteriormente queda abandonado todo el complejo.

Al levantarse dicha restricción, llegan en el año 1887 por primera vez los  franciscanos a Guanabacoa, con el objetivo de restablecer la orden. Así, por disposición del gobierno colonial de Cuba, estos se asientan en la antigua sede de los dominicos: el convento de Santo Domingo de Guzmán, lugar donde permanecerán hasta entrado el siglo XXI.

Una de las anécdotas más increíbles que cuentan sobre este lugar es la del “santo que mató al inglés”. Al tomar La Habana, en 1762, los ingleses se establecieron en Guanabacoa y ocuparon como cuartel dicho convento; un soldado, al tratar de quitarle el anillo a San Francisco Javier, tira de una cuerda que hará que la imagen le caiga encima, dejándolo sin vida y así se pierde la joya hasta muchos años después.

No obstante, a pesar de su asombrosa historia, este complejo se encuentra actualmente muy deteriorado. Una vez más, tal como sucedió en siglos pasados, no encontramos orden alguna habitándolo. Sobre el templo se vuelcan las más horribles consecuencias de este deterioro: al quedar inutilizado, sus espacios han sido monopolizados por aves nocturnas que revolotean entre sus inmensas columnas.

La parte correspondiente al convento ha sido sometida a trabajos de restauración y es, por tanto, la menos afectada. Uno de sus espaciosos salones se erige como lugar de encuentro y celebración de la misa; muestra así de la fidelidad y compromiso de la cristiandad guanabacoense a las cosas que tienen vocación de eternidad.

Ora con la Palabra

 

Domingo 31 de mayo: Solemnidad de Pentecostés

 

Jn 20,19-23

“...sopló sobre ellos y les dijo: Reciban el Espíritu Santo...”.

Lunes: Santa María, Madre la Iglesia
 
Hch 1,12-14 / Interl. Jdt 13,18bcde.19 / Jn 19,25-27

“..ánimo, yo he vencido al mundo”.

Martes:  2 P 3,12-15a. 17-18 / Sal 90 (89) / Mc 12,13-17

“...a Dios, lo que corresponde a Dios”.

Miércoles:  2 Tim 1,1-3.6-12 / Sal 123 (122) / Mc 12,18-27

“...no es un Dios de muertos, sino de vivos”.

Jueves: Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote 
Gn 14,18-20 / Sal 110 (109,1.2.3.4) /1 Co 11,23-26 / Lc 9,11b-17

“Todos comieron hasta saciarse”.

Viernes:  2 Tim 3,10-17 / Sal 119 (118) / Mc 12,35-37

“Mucha gente acudía a Jesús...”.

Sábado:  2 Tm 4,1-8 / Sal 71 (70) / Mc 12,38-44

“...no tenía más, y dio todos sus recursos”.

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