ferrocarrilWebLa historia del ferrocarril en Cuba data de la primera mitad del siglo XIX. Comienza con la creación de la Junta de Caminos de Hierro en 1830 y se concreta, el 19 de noviembre de 1837, al abrir a la explotación el primer tramo ferroviario desde La Habana hasta Bejucal. De esta forma, Cuba poseía el primer ferrocarril de América Latina; el segundo en todo el continente americano, solo después de Estados Unidos, y el sexto en el mundo. Inclusive, se adelantaba a España, su metrópoli.

En principio, los trenes fueron destinados principalmente en el país al empleo en la industria azucarera para el transporte de caña desde el campo hasta los centrales; luego, para el traslado de los productos finales, azúcar y mieles, hacia los puertos de exportación. También sirvieron como medio de transporte en otras industrias y minas. La red ferroviaria se desarrolló así con mayor impulso en el occidente y centro del país, donde se concentraba la mayor parte de la producción azucarera.

Posteriormente la industria ferroviaria amplió sus servicios. Los trenes pasaron a ser también un medio de transporte humano, que permitía enlazar ciudades y pueblos. Con un adecuado mantenimiento, los trenes  resultan económicos y muy aptos para recorrer grandes distancias. Actualmente existen en el mundo diversos tipos de trenes con diferentes velocidades y grados de confort.

El sistema de ferrocarriles de Cuba, al ser tan antiguo, ha requerido de importantes inversiones y aún requiere de ellas con urgencia para cumplir con los estándares de calidad y satisfacer las necesidades reales de nuestro país. Al ser esta una isla larga y estrecha, este medio de transporte constituye una vía de importancia para la conexión entre todas las regiones.

Es una realidad que en el sector del transporte, el área ferroviaria ha sufrido un deterioro. Aún persisten ciertas condiciones desfavorables, entre las que se encuentran el mal estado de algunas vías férreas y la ausencia de una inversión efectiva que propicie la obtención de nuevas locomotoras, coches y piezas para el mantenimiento y reposición. Estos factores están estrechamente vinculados, por lo que puede agravarse aún más la situación de los trenes con que se cuenta si “los caminos” no son los adecuados. A su vez, aparecen asociadas otras consecuencias indeseables que afectan a la población que viaja: los retrasos continuos, las malas condiciones de higiene, las pocas ofertas de alimentación en las terminales ferroviarias y los precarios niveles de atención y buen trato a los pasajeros al brindar información.

A pesar del estado desfavorable de este sector, gran parte de la población cubana se ve obligada a emplear las rutas existentes, dados los precios del transporte por otros medios como avión y ómnibus y la escasez de ofertas que no se corresponden con la alta demanda.

Esperamos que la situación mejore y que, en el 180 aniversario de su creación en Cuba, “los caminos de hierro” puedan comenzar a recuperar su sitial de orgullo patrio.

Ora con la Palabra

 

Domingo 25 de octubre: XXX del Tiempo Ordinario

 

Mt 22,34-40

“...Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma…”.

Lunes:  Ef 4,32 al 5,8 / Sal 1 / Lc 13,10-17

“...la gente se alegraba por todas las maravillas que hacía”.

Martes:   Ef 5,21-33 / 128 (127) / Lc 13,18-21

“Es semejante a un grano de mostaza…”.

Miércoles:  Ef 2,19-22 / Sal 19 (18) / Lc 6,12-19

“...escogió de entre ellos a doce…”.

Jueves:  Ef 6,10-20 / Sal 144 (143) / Lc 13,31-35

“...al tercer día mi obra quedará consumada”.

Viernes:   Fil 1,1-11 / Sal 111 (110) / Lc 14,1-6

“...tocando al enfermo, lo curó y lo despidió”.

Sábado:  Fil 1,18-26 / Sal 42 (41) / Lc 14,1.7-11

“...el que se humilla será enaltecido”.

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