hMatthewWebSeis meses no es tiempo para enmarcar la acción compasiva y misericordiosa de Cáritas y de toda nuestra Iglesia tras el paso del huracán Matthew. Desde el primer momento, etapa recuperativa, la Iglesia de diversas formas se hizo presente inmediatamente en los lugares afectados. Brindó acompañamiento, cercanía y apoyo con artículos de primera necesidad: alimentos, brazos dispuestos a hacer lo que fuera y oró por los afectados junto a ellos. Esta etapa siempre es corta; fue evidente la comunión de todas las representaciones de la Iglesia como miembros de un mismo cuerpo y fueron coordinadas todas las acciones de amor solidario a través del obispado de Guantánamo-Baracoa. La acción más conocida, y en la que cada cristiano o persona de buena voluntad deja su aporte, es la colecta, en la que cada diócesis recoge todo tipo de bienes imperecederos y representa esa solidaridad que nos caracteriza de dar desde nuestra pobreza.

Hoy estamos en la etapa reconstructiva. En ella la Iglesia interviene de otra forma, determinada por el momento, el tipo de ayuda y los procedimientos para lograrlo. Estamos hablando fundamentalmente de apoyo en techos con sus elementos de fijación y de colchones, ambos importados, lo que determina que el tiempo de entrega al necesitado no sea lo ágil que se quiere. En esta segunda etapa es fundamental el estilo de acción de Cáritas: institución que ejerce el ejercicio organizado de la caridad desde la iglesia.

Cáritas Cuba tiene equipos de respuestas a emergencias en las once Cáritas diocesanas, capacitados con anterioridad al inicio de la temporada ciclónica en temas técnicos y de crecimiento espiritual, para ayudar a "levantar del polvo al desvalido". Después del paso del huracán, el grupo acude lo antes posible a los lugares afectados, precisa las necesidades y estima cantidades, tomando también como referencia la información que ofrecen los medios oficiales, elabora informes para ser compartidos a la mayor brevedad con miembros de la red internacional de Cáritas y sensibilizarlos. Como resultado algunos aportan finanzas, otros contactos para adquirir recursos típicos de la etapa reconstructiva, posteriormente los trámites legales establecidos por el proveedor y el estado, el arribo al país de los recursos y su distribución en las zonas determinadas.

En la entrega de los recursos intervienen de forma sincronizada las Cáritas afectadas y las organizaciones locales, trabajo que ha ofrecido excelentes resultados. Por experiencias anteriores sabemos que esto toma un largo tiempo imposible de aligerar.

Ora con la Palabra

 

Domingo 25 de octubre: XXX del Tiempo Ordinario

 

Mt 22,34-40

“...Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma…”.

Lunes:  Ef 4,32 al 5,8 / Sal 1 / Lc 13,10-17

“...la gente se alegraba por todas las maravillas que hacía”.

Martes:   Ef 5,21-33 / 128 (127) / Lc 13,18-21

“Es semejante a un grano de mostaza…”.

Miércoles:  Ef 2,19-22 / Sal 19 (18) / Lc 6,12-19

“...escogió de entre ellos a doce…”.

Jueves:  Ef 6,10-20 / Sal 144 (143) / Lc 13,31-35

“...al tercer día mi obra quedará consumada”.

Viernes:   Fil 1,1-11 / Sal 111 (110) / Lc 14,1-6

“...tocando al enfermo, lo curó y lo despidió”.

Sábado:  Fil 1,18-26 / Sal 42 (41) / Lc 14,1.7-11

“...el que se humilla será enaltecido”.

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