Bola-de-Cristal

“¡Basta!...
¿Pero entonces, esto no acaba?
¿Es destino?”
Fernando Pessoa

Hace años en Cuba se fomenta una lógica indigente donde comportamientos contrarios al civismo más elemental son desatendidos. Estafas, escasez de alimentos, de medicinas, inflación galopante, maltratos, contaminación del medio ambiente, suciedad, edificios en derrumbe, químicos en los alimentos  ahora transgénicos. No pasa nada, porque nada es importante.Antes de la pandemia desatada en el año 2020  se enarbolaba un optimismo oficial que se puede resumir en la consigna “¡sí se puede!”; esa voluntad tenía  como base la resistencia del pueblo. Es peligroso no reconocer lo que pasa, ello nos acercaría a la ley del  campo de concentración: “Come tu pan y, si puedes, el de tu vecino”. En el infierno todos somos enemigos, rivales.

Me preocupa una sociedad donde se someta al que disiente a prisión domiciliaria, a los que no se consideran  “revolucionarios” se les intimide y se realicen actos de repudio. Exhibir a niños con uniformes de presos,  rodear militarmente un hospital que atiende a un paciente, desprestigiar a personas, tildarlas de mercenarias,  prohibir la entrada y/o salida de cubanos, violan los derechos humanos. Destierro, regreso obligatorio para los que deseen conservar su ciudadanía. ¡Por Dios!

Sería más decente, más inteligente, dejar la libre expresión de “Patria y Vida”. ¿Por qué no aspirar a otra vida cubana diferente a esta? Si hay vida, hay esperanza.  ¿Por qué no centrarse en la tarea tremenda de erradicación de la pandemia, asistir a los más vulnerables, establecer la solución definitiva del auténtico desarrollo que  erradique los índices de pobreza, abrir las puertas a las donaciones de alimentos y medicinas, abdicar de la soberbia? Eso sería una prueba de amor verdadero a la patria.

Lo que toca en el presente es un mensaje de cultura, de reforma de la inteligencia, una lección de civilidad. Criticamos con fuerza la ablación de los genitales  femeninos y estoy totalmente de acuerdo, es un horror. Sin embargo, callamos de manera rotunda ante la ablación de la palabra, ante el acallamiento de todos los decires. No se puede hacer tabla rasa de lo dado, de nuestra realidad. Lo innombrable deja marca, deja huella.

El pensamiento debe ser desplazamiento, liberación de la ambición del todo. Lo contrario al diálogo y a la comprensión de la vigorosa presión de la sociedad civil para  una reforma profunda sería la guerra; si se produjera, no habría vencedores ni vencidos.

Nada hay más serio que los juegos infantiles. Cuando los niños se concentran en ellos son perfectamente juiciosos. Juego y seriedad no son incompatibles. Mi nieta  tiene una bola mágica que me envió por WhatsApp. Ojalá ese aparato sirviera para adivinar qué pasará en esta Isla en los próximos tiempos. Ella, con sus ocho años,  muy circunspecta, me aconseja con respecto a ese extraño objeto: “usa la imaginación”. Lo único que le pediría a la bola es que les depare a todos los niños y jóvenes nacidos aquí la Patria soñada por José Martí.

Ora con la Palabra

 

Domingo 24 de octubre: XXX del Tiempo Ordinario

 

Mc 10,46-52

“...tu fe te ha salvado”.

Lunes:  Rm 8,12-17 / Sal 68 (67) / Lc 13,10-17

“...la gente se alegraba...”.

Martes:   Rm 8,18-25 / Sal 126 (125) / Lc 13,18-21

“Es semejante a un grano de mostaza...”.

Miércoles:   Rm 8,26-30 / Sal 13 (12) / Lc 13,22-30

“...muchos tratarán de entrar y no lo lograrán”.

Jueves:   Ef 2,19-22 / Sal 19 (18) / Lc 6,12-19

“...escogió a doce de ellos...”.

Viernes:   Rm 9,1-5 / Sal 147 (146-147) / Lc 14,1-6

“...se acercó al enfermo, lo curó y lo despidió”.

Sábado:   Rm 11,1-2a.11-12.25-29 / Sal 94 (93) / Lc 14,1.7-11

“...el que se humilla será ensalzado”.

Suscripción al boletín

Si desea recibir la publicación en formato digital, solicítelo a la dirección: vidacristianaencuba@gmail.com.