Casa-Cuna

Avanzado el siglo XVII era frecuente que aparecieran en las calles habaneras recién nacidos abandonados, bien porque fueran hijos “bastardos” o “naturales”, o porque sus padres no pudieran sostenerlos.Cuenta la tradición que el obispo Diego Evelino de Compostela escuchó con horror el relato de que uno de ellos había sido devorado por perros y fue esa la señal para establecer una Casa Cuna en 1687 para acogerlos. La institución estaba en una casa ubicada en Teniente Rey y Compostela. Pocos años después, al ser fundado allí el Convento de Santa Teresa, las religiosas se ocuparon durante un tiempo de los asilados, hasta que, tras el fallecimiento del obispo en 1704, no quedaron recursos para continuar esa labor.

El 16 de mayo de 1705 se dicta la Real Cédula que ordenaba al nuevo prelado, Gerónimo Valdés, erigir otra Casa Cuna. Esta abrió sus puertas en 1710 en Oficios esquina a Muralla. También dispuso que los amparados recibieran su apellido y así se hizo por generaciones. Testimonios de ello son el poeta Gabriel de la Concepción Valdés (Plácido), el beato Olallo Valdés y los hermanos patriotas Fermín y Eusebio Valdés Domínguez, a los que se podría añadir el personaje Cecilia Valdés, protagonista de la novela de Cirilo Villaverde.

A principios del siglo XIX, el obispo Espada nombró como rector al sacerdote Mariano de Arango y Parreño, quien la reorganizó y asentó en el lugar de la vieja iglesia de San Isidro y la denominó Casa de Maternidad. En 1847 se hicieron cargo de ella las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl.

En 1852 fue unida a otra institución destinada a fines similares, llamada Casa de Beneficencia. Las religiosas desarrollaron una labor ejemplar de educación y promoción humana en aquel caserón de San Lázaro y Belascoaín. Pasaron por grandes crisis económicas, epidemias y períodos de guerra.

En 1914, el presidente Mario García Menocal puso el centro bajo la administración del gobierno. Las religiosas demostraron que ofrecían una enseñanza de calidad igual o superior a la de los profesores laicos y continuaron al frente de sus aulas. Merecen recordarse superioras de la casa como Sor Encarnación Navarro, Sor Eulogia Fernández y Sor Josefa Ortega. Se calcula que solamente entre 1880 y 1932 educaron a unos 9000 muchachos y muchachas.

A fines del gobierno de Fulgencio Batista, este decidió adquirir el local y derribarlo para construir el Banco Nacional, pero el asunto quedó en proyecto. En 1959 el gobierno de la Revolución decidió dar continuidad a la idea y trasladó a los asilados a los terrenos del Instituto Militar de Ceiba del Agua, donde se fundó el Hogar Granma.

Los aportes de esta institución cristiana podrían resumirse con las palabras del Dr. Gonzalo Aróstegui, quien fue médico de la entidad: “Son un gran factor de la educación pública y privada y prestan un gran servicio a la enseñanza oficial, a la cultura y al progreso de la República”.

Ora con la Palabra

 

Domingo 14 de agosto: XX del Tiempo Ordinario

 

Lc 12,49-53

“No he venido a traer paz, sino división”.

Lunes: Solemnidad de la Asunción de la Virgen María
Ap 11,19a;12,1-6a.10ab/ Sal 45(44)/ 1Cor 15, 20-27a

“Primero Cristo como primicia; después todos los que son de Cristo”

Martes:  Ez 28,1-10/ Interleccional Dt 32/ Mt 19, 23-30

“Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja,
que a un rico entrar en el reino de Dios”

Miércoles: Ez 34,1-11/ Sal 23(22)/ Mt 20,1-16

“¿Vas a tener tú envidia porque soy yo bueno?”

Jueves: Ez 36,23-28/ Sal 51(50)/ Mt 22,1-14

“A todos los que encuentren convídenlos a la boda”.

Viernes: Ez 37,1-14/ Sal 107(106)/ Mt 22,34-40

“Amarás al Señor tu Dios y a tu prójimo como a ti mismo ”

Sábado: Ez 43,1-7a/ Sal 85(84)/ Mt 23,1-12

“No hacen lo que dicen”

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