Carlo-AcutisEs frecuente escuchar que los millennials (generación del milenio o milénica) podrían ser los menos preocupados por los grandes valores universales que promueven las religiones. De ellos sabemos que están hiperconectados y llevan la tecnología a todas las dimensiones de la vida social o que entre sus prioridades difícilmente figuran el compromiso o los hijos.

De este sepulcro sellado por la desconfianza le ha nacido a la Iglesia, sin embargo, su último beato hasta el año 2020. Un nativo digital que hizo de su existencia una obra de evangelización a partir de los nuevos medios. El joven Carlo Acutis ya es llamado “ciberapóstol de la Eucaristía”, y en términos más osados “Patrono de Internet”, por un legado catequético que incluye una web con acceso a los principales milagros eucarísticos y la creación de alianzas virtuales entre más de diez mil parroquias del mundo.

El joven londinense-italiano que afirmaba que la Eucaristía era su autopista al cielo, tiene un milagro asociado a la sanación de un niño afligido por una penosa enfermedad del páncreas; pero además la fortuna de haber sido inspiración para que su madre abrazara la fe cristiana, al punto de exclamar: “¡Carlo fue mi salvación!”. De él recibió también la profecía de otros dos hijos, para que no quedara sola luego de su partida. Asimismo, se ha conocido hace poco de las ayudas anónimas destinadas a ambulantes italianos, a quienes ofreció la totalidad de su mesada como obra privada de desprendimiento. Sorprendente modo de reflexionar sobre el amor en una edad tan temprana.

Al abandonar esta existencia terrena, con solo 15 años y una actitud esperanzadora ante la leucemia, se fue a descansar a su ciudad favorita: Asís. Lugar este donde miles de fieles se han congregado este octubre para la beatificación de un influencer en jeans y tenis. Otros miles vivieron la ceremonia en comunión desde distintas partes del mundo, vía streaming.

El cuerpo que se venera en Asís es una invitación a no subestimar los modos en que Dios continúa comunicando su voluntad, esa que escapa a nuestras convenciones humanas y prefiere aún el misterio. El privilegio no radica en la contemplación de un cuerpo incorrupto, ni en la imagen de un relicario donde se exhibe un corazón humano (aunque sí constituyen manifestaciones externas de innegable impacto simbólico); el regalo de Carlo Acutis es la propuesta de una vida con sentido para sus pares.

La esperanza a la que ha nacido este joven asegura que es posible tener santos de diversa índole y condición que, sin separarse de sus realidades concretas, permanezcan fieles a la difusión del Evangelio. Las redes sociales son el espacio donde se está gestando un enorme porciento de las alternativas evangelizadoras del presente siglo. Las buenas prácticas que la Iglesia sea capaz de generar en ellas son maneras de empujar la piedra de la alienación y el vacío que impide que más millennials conozcan al Resucitado.

Ora con la Palabra

 

Domingo 18 de abril: III de Pascua

 

Lc 24,35-48

“...debe proclamarse en su nombre el arrepentimiento y el perdón...”.

Lunes:   Hch 6,8-15 / Sal 119 (118) / Jn 6,22-29

“...Él ha sido marcado con el sello del Padre”.

Martes:   Hch 7,51al 8,1 / Sal 31 (30) / Jn 6,30-35

“...Yo soy el pan de vida”.

Miércoles:  Hch 8,1-8 / Sal 66 (65) / Jn 6,35-40

“...yo lo resucitaré en el ultimo día”.

Jueves:   Hch 8,26-40 / Sal 66 (65) / Jn 6,44-51

“Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo”.

Viernes:   Hch 9,1-20 / Sal 117 (116) / Jn 6,52-59

“El que coma este pan vivirá para siempre”.

Sábado:  Hch 9,31-42 / Sal 116 (115) / Jn 6,60-69

“...nadie puede venir a mí si no lo concede el Padre”.

Suscripción al boletín

Si desea recibir la publicación en formato digital, solicítelo a la dirección: vidacristianaencuba@gmail.com.