Aceptan-los-católicos

¿Por qué aceptaron los católicos cubanos la Constitución de 1976, que establecía el ateísmo “científico” a modo de confesionalismo de Estado? Al respecto algunos se interrogan.

En 1959 triunfó una revolución que prometía la igualdad para todos. Ello suscitó el apoyo de la generalidad, incluso de los católicos.

Los acontecimientos posteriores han sido consecuencia de esto en torno a una tensión entre actitudes de apoyo y rechazo. La correlación entre estas ha variado sucesivamente. Pero en 1976 era mayoritario el apoyo, signifcativa la conformidad de quienes no apoyaban, y aquellos no dispuestos a esa convivencia procuraban marcharse del país.

Además, en esa fecha Cuba se integraba al bloque socialista. Este solía ser considerado, por muchos de los que no apoyaban el sistema, como algo irreversible, que ofrecía algún bienestar tal vez difícil de conseguir en el bloque democrático, aunque ocasionaba perjuicios.

Entre 1961 y 1965 tuvo su clímax una especie de contienda, a modo de confrontación abierta. En ella, muchísimos católicos y la estructura dirigencial de la Iglesia fueron enemigos ideológicos del gobierno, y en no pocos casos también enemigos a nivel de praxis. Por eso el Estado defendió su lucha contra la Iglesia como protección esencial del proceso. También desplegó una vocación unionista que colocó a los individuos y a las instituciones al servicio de una ideología que, en definitiva, era una voluntad única. Para ello fueron utilizados ingredientes del marxismo-leninismo. Llegó a cancelarse todo fundamento de ideas no sostenido en esta doctrina.

Por eso, la Constitución de 1976 no concibió espacio cultural e institucional para las religiones, ni legitimidad a las ideas, conductas y posiciones fundamentadas en espiritualidades religiosas.

Estos fueron elementos constitutivos de aquel “pacto social”. Aunque, como todo pacto, era rechazado por algunos, tenía elementos que cualquiera no apreciaba. Las generaciones futuras lo concebirían de otra forma, y luego sería cuestionado por muchos de los que lo apoyaron, dados sus yerros y extemporaneidad.

En estas circunstancias asistieron los católicos a ejercer el voto en torno a esa Carta Magna. Quizá no acudieron como bloque ideológico, pero tal vez sí conscientes de la catolicidad y comprometidos con la institución eclesial.

Los resultados arrojaron un 97,7% a favor, 1,0% en contra y 1,3% blanco-nulo. Sería interesante confrmar si los miembros de la Iglesia se inclinaron al respaldo o al 2,3% de expresión disidente. Pero el voto es secreto.

Ora con la Palabra

 

Domingo 28 de febrero: II de Cuaresma

 

Mc 9,2-10

“...Este es mi Hijo, el Amado, escúchenlo”.

Lunes:   Dn 9,4b-10 / Sal 79 (78) / Lc 6,36-38

“No juzguen y no serán juzgados…”.

Martes:   Is 1,10.16-20 / Sal 50 (49) / Mt 23,1-12

“...el que se rebaja, será puesto en alto”.

Miércoles:  Jr 18,18-20 / Sal 31 (30) / Mt 20,17-28

“...lo condenarán a muerte”.

Jueves:  Jr 17,5-10 / Sal 1 / Lc 16,19-31

“...no se convencerán”.

Viernes:  Gn 37,3-4.12-13.17-28 / Sal 105 (104) / Mt 21,33-43.45-46

“...tuvieron miedo del pueblo…”.

Sábado:  Mq 7,14-15.18-20 / Sal 103 (102) / Lc 15,1-3.11-32

“...estaba perdido y ha sido encontrado”.

INTENCIONES DE ORACIÓN DEL SANTO PADRE

                      PARA MARZO DE 2021

  El Papa nos pide orar por: El Sacramento de la Reconciliación

Recemos para que vivamos el sacramento de la reconciliación

con renovada profundidad, para saborear la infnita misericordia de Dios.

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