El-amor-en-tiempos-de-redes

¿Sabías que cuatro de cada diez personas buscan amor a través de las redes sociales? Efectivamente, con la llegada de Internet, millones de hombres y mujeres en todo el mundo aprovechan las nuevas tecnologías para encontrar pareja, más que aventura. Y lo hacen porque las redes son sencillas de utilizar y efectivas a la hora de generar contactos.

También están las llamadas “páginas webs de citas” en las cuales las personas se crean un perfil de usuario para encontrar su media naranja a través de criterios de búsqueda preestablecidos por las compañías que dirigen dichos espacios. Ocurre que, en el fondo, estos sitios han conseguido mercantilizar el amor, convertirnos en simples mercaderías: su único objetivo es que estemos el mayor tiempo posible en sus plataformas sin lograr encontrarlo. Incluso, promueven una práctica muy peligrosa: el “sexting”, que no es más que el envío de frases y fotografías con contenido sexual explícito. Muchos de mis amigos y amigas se quejan de dar tropiezos una y otra vez con personas que conocen en estos espacios y de lo difícil que resulta lograr una relación estable.

Estamos en presencia de un amor egoísta: accedemos a estos sitios por una necesidad sentida de suplir nuestras carencias. Por supuesto, aquí predomina el aspecto físico por encima del sentimiento, la imagen por encima del afecto. En ocasiones nos dejamos guiar por los estereotipos de belleza y otros patrones creados desde estos espacios digitales, que encierran a la persona en un comprimido objeto de deseo y placer. En consecuencia, d
escartamos a quienes no nos interesan, en lugar de elegir con mucho cuidado a nuestra pareja y conocerla en profundidad.

El evangelio y la Iglesia nos enseñan que el ser humano es un fn en sí mismo. Al buscar una persona acorde con nuestros intereses y necesidades individuales, simplemente estamos instrumentalizando nuestra relación, es decir, convertimos al otro en un simple objeto de nuestros deseos. Eso no es amor.
Una relación en que predomina el amor genera vida y esperanza a su alrededor.

“En un mundo donde buscar sexo se ha vuelto tan fácil, encontrar el amor se hace cada vez más difícil”, así decía una frase anónima que leí hace poco.

Entonces, ¿es posible hallar el amor (de pareja) en Internet? Sí lo es. El amor sale a nuestro encuentro por las vías más insospechables, pero debemos saber diferenciarlo de la pasión y de otras formas efímeras en las que miles de compañías en el ciberespacio quieren que caigamos para entrar en su juego de consumismo.

Sin lugar a dudas, el Internet nos ofrece la oportunidad de conocer a personas de muchos lugares alrededor del mundo, permitiéndonos comunicarnos con gente que no seríamos capaces de encontrar en nuestro entorno diario. Saber diferenciar aquello que nos edifica de lo que nos destruye es lo que cada cristiano y cristiana tendrá que tener en cuenta para discernir y dar testimonio en el mundo de las redes.

Ora con la Palabra

 

Domingo 28 de febrero: II de Cuaresma

 

Mc 9,2-10

“...Este es mi Hijo, el Amado, escúchenlo”.

Lunes:   Dn 9,4b-10 / Sal 79 (78) / Lc 6,36-38

“No juzguen y no serán juzgados…”.

Martes:   Is 1,10.16-20 / Sal 50 (49) / Mt 23,1-12

“...el que se rebaja, será puesto en alto”.

Miércoles:  Jr 18,18-20 / Sal 31 (30) / Mt 20,17-28

“...lo condenarán a muerte”.

Jueves:  Jr 17,5-10 / Sal 1 / Lc 16,19-31

“...no se convencerán”.

Viernes:  Gn 37,3-4.12-13.17-28 / Sal 105 (104) / Mt 21,33-43.45-46

“...tuvieron miedo del pueblo…”.

Sábado:  Mq 7,14-15.18-20 / Sal 103 (102) / Lc 15,1-3.11-32

“...estaba perdido y ha sido encontrado”.

INTENCIONES DE ORACIÓN DEL SANTO PADRE

                      PARA MARZO DE 2021

  El Papa nos pide orar por: El Sacramento de la Reconciliación

Recemos para que vivamos el sacramento de la reconciliación

con renovada profundidad, para saborear la infnita misericordia de Dios.

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