San-Francisco-Javier

 

 El referente misionero en la Iglesia a partir del siglo XVI en el Oriente es San Francisco Javier. Realizó su apostolado a pesar de civilizaciones y culturas diferentes.

En el año 1540 embarca desde Lisboa hacia la India, a donde llega luego de más de un año de navegación. En 12 años, de 1541 a 1552, recorre 100 000 kilómetros, una hazaña para la época, poniendo los cimientos de nuevas comunidades cristianas.

Inmensa es su labor, no solamente evangelizadora, sino también cultural, comparable a la de Alejandro Magno y Cristóbal Colón. Francisco Javier traza para el futuro las grandes líneas de evangelización en toda la región del Oriente.

En un primer momento realiza su actividad misionera en la India entre los años 1542 y 1544. De 1545 a 1549 evangeliza en Malaca y las islas Molucas, en el sudeste asiático. Posteriormente, entre 1549 y 1551, Japón es su lugar de misión. En Yamaguchi logró los mayores éxitos, alcanzando una enorme popularidad.

En 1552 viaja a Sancián, intentando en varias oportunidades y sin éxito entrar en China, a pesar de que había pena de muerte para todos los extranjeros que lo intentaran. Desde allí se divisaba el continente; con los ojos puestos en China, enferma y muere en 1552.

Al comienzo prioriza la administración de bautismos, como era usual en el actuar misionero en aquella época; sin embargo, a su llegada a Japón evoluciona en su propuesta evangelizadora, priorizando conversiones responsables en lugar de la sacramentalización. Su experiencia lo lleva a ser más receptivo y a valorar la cultura de los pueblos que evangeliza, utilizando el diálogo para esto. Es precursor de la evangelización integral desde el testimonio de vida y servicio. Se convierte en el modelo de la adaptación misionera que luego continuarán sus sucesores.

Entre estos seguidores encontramos a Matteo Ricci, quien a finales del Siglo XVI logra entrar a China. Fue fundamental en su labor misionera adaptarse a los hábitos y usos locales. Fue un adelantado para la época al solicitar a la Santa Sede autorización para la ordenación de jóvenes chinos y para adaptar la liturgia a sus usos, es decir, celebrar misa en chino y con la cabeza cubierta, pues era considerado una falta de respeto realizar un rito sin cubrirse la cabeza.

Roberto Nobili anuncia el Evangelio en el Siglo XVII en la India y adopta las costumbres locales que no consideraba contrarias al catolicismo, sobre todo en la vestimenta.

Otro jesuita misionero en Java, Persia, Armenia y Viet Nam, fue Alexander de Rhodes. Este supo asimilar la cultura de los lugares donde estuvo hasta el punto de ser el creador del alfabeto vietnamita.

Todos, siguiendo los pasos de San Francisco Javier, intentaron en todo momento el anuncio de la Buena Nueva en diálogo con la cultura del lugar, no sin dificultades y discordias, tanto con las autoridades locales como con funcionarios del Vaticano. En la actualidad, siguen siendo referencia en la evangelización de diferentes culturas.

Ora con la Palabra

 

Domingo 17 de enero: II del Tiempo Ordinario

 

Jn 1,35-42

“...vieron donde vivía, y pasaron con Él el resto del día…”.

Lunes:   Hb 5,1-10 / Sal 110 (109) / Mc 2,18-22

“...hay que echar el vino nuevo en cueros nuevos”.

Martes:   Hb 6,10-20 / Sal 111 (110) / Mc 2,23-28

“...tiene autoridad también sobre el sábado”.

Miércoles:  Hb 7,1-3.15-17 / Sal 110 (109) / Mc 3,1-6

“...su mano quedó sana”.

Jueves:  Hb 7,25 al 8,6 / Sal 40 (39) / Mc 3,7-12

“iTú eres el Hijo de Dios!”.

Viernes:  Hb 8,6-13 / Sal 85 (84) / Mc 3,13-19

“...eligió entre ellos a doce, para que lo acompañaran...”.

Sábado:  Hb 9,2-3.11-14 / Sal 47 (46) / Mc 3,20-21

“...decían que se había vuelto loco”.

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