Encuentros-necesariosEn la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC) existe una comisión pastoral de la que se habla poco: la Comisión Nacional de Movilidad Humana (CMH), cuyo referente en la Santa Sede es el Dicasterio  para la Promoción Humana Integral. Su misión está dirigida a la atención pastoral y promocional de aquellas personas que viven, trabajan o estudian lejos de sus hogares y países de origen. La gran mayoría de ellas vive en situaciones precarias de índole material o espiritual: marineros, tripulantes de aviones,  itinerantes, trabajadores temporeros, desplazados por la violencia, exilados políticos o emigrantes económicos, entre otros.

En Cuba, su trabajo se ha centrado en el acompañamiento pastoral a los estudiantes extranjeros que en gran número cursan sus estudios universitarios en nuestras universidades, ya que la cantidad de inmigrantes en nuestro país no era ni es apreciable.

La salida de cubanos de su Patria para intentar una nueva vida en otros países es constante. La experiencia de emigración-exilio ha estado presente en nuestra historia desde el siglo XIX hasta nuestros días. Este proceso se agudizó a partir de los cambios políticos, económicos y sociales de la década del sesenta del siglo pasado y aún continúa. Sin embargo, las relaciones familiares, la cultura, la religiosidad, lo propio del ser cubano, permanecen, y, aunque se vive y expresa en contextos muy diferentes, lo que sucede en la Patria o a los cubanos que viven dentro o fuera del país, nos interesa a todos. Esta relación e interdependencia se fortalece cada día más.

Entre los católicos sucede lo mismo. Los que viven fuera de Cuba, no importa en qué condición se consideren o por qué motivaciones salieron, se sienten vinculados al futuro de la Patria, de la Iglesia de origen y de su familia y, en mayor o menor grado, responsables del mismo. Esto es muy benefcioso para el presente y para el futuro. Todos contamos.

En estos 60 años hubo momentos de restricciones severas o aperturas limitadas que difcultaron y difcultan la comunicación entre unos y otros, sobre todo en los primeros 40 años.

En febrero de 1997 los obispos cubanos acordaron establecer un canal de comunicación entre los católicos que viven dentro y fuera de Cuba; estos últimos integrados, en su mayoría, en las iglesias hermanas donde residían. Los participantes debían ser católicos, cubanos, que amaran a nuestra Iglesia y Patria, que estuvieran seguros de que estos intercambios eran necesarios y que ayudarían a la evangelización y al bien de nuestro pueblo.

La responsabilidad de preparar estos encuentros recayó en la CMH que yo presidía. En ese momento estaba recién ordenado obispo y ese era un tema particularmente sensible para mí.

Es bueno señalar que, de manera personal y privada, los contactos y encuentros entre los católicos que vivimos dentro y fuera de Cuba, siempre se mantuvieron. Laicos, obispos, sacerdotes, se encontraban, cuando podían, con sus familias y miembros de sus comunidades, ahora lejos de la Patria. Ellos prepararon el futuro.

Ora con la Palabra

 

Domingo 22 noviembre:Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo

 

Mt 25,31-46

“Se sentará en el trono de su gloria y separará a unos de otros”.

Lunes:   Ap 14,1-3.4-5 / Sal 24 (23) / Lc 21,1-4

“Vio a una viuda pobre que echaba dos moneditas”.

Martes:   Ap 14,14-19 / Sal 96 (95) / Lc 21, 5-11

“No quedará piedra sobre piedra”.

Miércoles:  Ap 15,1-4 / Sal 98 (97) / Lc 21, 12-19

“Todos los odiarán por causa mía”.

Jueves:  Ap 18,1-2. 21-23; 19,1-3.9a / Sal 100 (99) / Lc 21,20-28

“Jerusalén será pisoteada por los gentiles”.

Viernes:   Ap 20,1-4. 11-21,2 / Sal 84 (83) / Lc 21,29-33

“Sepan que está cerca el Reino de Dios”.

Sábado:   Ap 22, 1-7/ Sal 95 (94)/ Lc 21,34-36

“Estén siempre despiertos”.

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