Embargo-EEU-a-CubaDesde que nací he sido víctima de muchos bloqueos; quizás por eso retuve la frase de un alto funcionario estatal que afirmó: “A los jóvenes cubanos llevan 60 años bloqueándole sus sueños”. Pero, me hubiera gustado estar ahí, para preguntarle con sinceridad: “¿quién o quiénes son los responsables de esto?” No creo que alguien de los Estados Unidos pueda decidir la actitud de las cabezas que hacen nuestra vida cotidiana más compleja de lo normal. Hace unos meses, un funcionario cubano al servicio de una embajada me hizo ir cuatro veces a revisar los mismos documentos; siempre sospeché que quería alguna ayuda. En una ocasión le dije: “Hermano, ¿por qué no me dijiste de una vez lo que hacía falta?”. El tipo me miró y me dijo: “Yo no tengo que aclararte nada”. Al irme escuché que le decía a su compañero: “A quejarse a Estados Unidos por su bloqueo.” De verdad, a veces es triste vivir en un país bloqueado, sobre todo, por nosotros mismos.

Vida Cristiana conversó con tres jesuitas que respondieron a la interrogante: ¿cuál es el verdadero impacto del Bloqueo en nuestra realidad nacional?

P. Eduardo Llorens: Existe un problema ético en el fondo del asunto que pasa por la extraterritorialidad
de las leyes del país que las aplica sobre quien las sufre. No obstante, cuando existe una resolución de un organismo internacional favorable a un bloqueo nadie la cuestiona, lo cual no es el caso de Cuba. Lo más negativo que veo es que se repite hasta la saciedad que el Bloqueo es el origende todos los males que sufre el país, intentando desviar la atención de la mala gestión interna sobre diversos asuntos. Lo peor es que muchos se lo creen.

P. Danny Roque: En el 2010, el entonces presidente Raúl Castro reconoció que el embargo ha sido una excusa constante frente a los errores de la política económica interna. Para mí, falta la voluntad de realizar una autocrítica honesta y cambiar lo que realmente impide el desarrollo en nuestra sociedad.Creo que las decisiones internas afectan más que el daño provocado desde el Bloqueo. Por ejemplo, la altísima concentración estatal de tierras o los abusivos impuestos a los productos en las TRD.

Diác. Raúl Arderí: Hace 20 años, Juan Pablo II alzó su voz para denunciar cualquier intento de aislar a nuestro pueblo: “¡Qué Cuba se abra al mundo y que el mundo se abra a Cuba!”. Hoy, muchas cosas han cambiado; sin embargo, existen todavía diversas barreras que dificultan la sana convivencia de los cubanos
y no todas provienen del Bloqueo. Cuba vive, sufre o se alegra, dentro y fuera de la Isla. Millones de cubanos han decidido emigrar y por ello se han convertido en ciudadanos de segunda clase. El Bloqueo no es quien les impone un permiso para visitar como turistas la tierra donde nacieron. Deberían poder volver y quedarse el tiempo que estimaran conveniente. Dos décadas después, podríamos cambiar el llamado del papa polaco por: ¡Qué Cuba se abra a Cuba!

Ora con la Palabra

 

Domingo 9 de agosto: XIX del Tiempo Ordinario

 

Mt 14,22-33

“...iÁnimo, soy yo, no tengan miedo!”.

Lunes:  2 Co 9,6-10 / Sal 112 (111) / Jn 12,24-26

“Si alguno me sirve, mi Padre lo honrará”.

Martes:  Ez 2,8 al 3,4 L Sal 119 (118) / Mt 18,1-5.10.12-14

“...ése el más grande en el Reino...”.

Miércoles:  Ez 9,1-7;10,18-22 / Sal 113 (112) / Mt 18,15-20

“...allí estoy en medio de ellos”.

Jueves:  Ez 12,1-12 / Sal 78 (77) / Mt 18,21 al 19,1

“...hasta setenta veces siete”.

Viernes:   Ez 16,1-15.60.63 / Interlec. Is 12 / Mt 19,3-12

“El que pueda con esto, que lo haga”.

Sábado: Solemnidad de la Asunción de la Virgen María
Ap 11,19a;12,1-6a.10ab / Sal 45 (44) / 1Co 15,20-27a Lc 1,39-56

“...iBendita tú entre las mujeres...”.

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