familiaCubanaWebLa rutina puede ser muy agobiante. Repetir cada día las mismas acciones, asistir a los mismos lugares y compartir con las mismas personas, tiende a crear un estado de cansancio emocional que impide valorar eso que tenemos y que, por repetido, resulta aburrido y hasta molesto.

Romper con la rutina no es fácil. Ese divino paseo que tanto bien nos haría supone una cantidad de obstáculos que casi desde el mismo momento en que comenzamos a imaginarlo lo descartamos. No voy a enumerar todas las dificultades que hay que atravesar para disfrutar un día diferente; esas todos las conocemos.

Pudiera parecer que no queda otra vía que el pesimismo y la conformidad, que no hay otra opción que abandonarnos a la monotonía. Pero no. Todo depende de la actitud ante la vida y de la manera en que nos dispongamos a transitar por ella. La creatividad, el optimismo, la capacidad de centrarse en la realidad y empeñarse en sacar de ella todo lo bueno que tiene, nos librarán de ser aplastados por aquellas limitaciones que parecen no tener fin y se nos vienen encima, alejando esos momentos especiales que nos alegran la existencia.

Un hotel, un restaurante, una gran fiesta no conjugan con los bolsillos, pero el ser humano es una criatura llena de recursos. El mismo ingenio que desarrolla solucionando a cada paso las necesidades que se presentan, hay que usarlo para satisfacer esa otra gran necesidad que es la de estar alegres y fabricar ocasiones inolvidables junto a la familia y los amigos.

No esperemos a tener todo lo necesario para invitar a la gente que queremos a compartir con nosotros un buen almuerzo. Alimentos sencillos pueden ser el pretexto para pasar una linda tarde. No esperemos a comprar ese juguete deslumbrante para nuestros hijos: los juegos de mesa, los acertijos, una simple pelota, pueden convertir una mañana cualquiera en un episodio que quedará como un agradable recuerdo. No esperemos a que las cosas cambien, cambiemos nosotros la manera de sacarle el jugo a la vida y hagamos de un día cualquiera una ocasión divertida. Somos humanos, dotados por Dios de inteligencia y sabiduría; si nos lo proponemos, seguramente lo logramos.

La felicidad, más que el número premiado en una rifa, es una decisión. Optar por ella y construirla con los materiales que tengamos a mano, es el reto de una familia donde el amor preside las relaciones entre sus miembros y logra poner una sonrisa en cada uno de sus rostros.

Ora con la Palabra

 

Domingo 11 de agosto: XIX del Tiempo Ordinario

 

Lc 12,32-48

“...donde está tu tesoro, allí estará también tu corazón”.

Lunes: Dt 10,12-22 / Sal 147 (146-147) / Mt 17,22-27

“...Entonces los hijos no pagan”.

Martes:  Dt 31,1-8 / Interlec. Dt 32,3-12 / Mt 18,1-5.10.12-14

“...ésta le dará más alegría...”.

Miércoles:  Dt 34,1-12 / Sal 66 (65) / Mt 18,15-20

“...allí estoy yo, en medio de ellos”.

Jueves: Solemnidad de la Asunción de la Virgen María
Ap 11,19a;12,1.3-6a.10ab / Sal 45 (44) / 1 Co 15,20-27a / Lc 1,39-56

“...iBendita tú eres entre las mujeres...”.

Viernes:  Js 24,1-13 / 136 (135) / Mt 19,3-12

“...lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre”.

Sábado: Js 24,14-29 / Sal 16 (15) / Mt 19,13-15

“...no les impidan que vengan a mí...”.

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