habitoFamiliaPara una familia las mañanas son un ir y venir por la casa; unos y otros pasan por los mismos sitios casi a la vez. Algunos tropiezan, el baño es demandado por todos y en la cocina se cuela el café. Se escuchan cada día las mismas palabras: "levántate", "no te demores", "déjame pasar". Es un torbellino, porque cada uno debe llegar a tiempo a su lugar de destino (la escuela, el trabajo...). La premura se impone, no hay mucho espacio para la calma. Sin embargo, nada de esto debe estropear las normas de convivencia que protejan a las personas de exabruptos o malos modales.

En realidad en esta historia estaría faltando algo, eso que se dirá a los que encontremos en la calle y denota nuestra educación. Pero debemos empezar por casa, porque nuestros familiares también merecen y necesitan el saludo matutino. La consanguinidad y la confianza no excluyen la cortesía; la amabilidad está hecha para practicarse en todos los ámbitos, así que en ese amanecer agitado no puede olvidarse el intercambio de "buenos días" que expresen los mejores deseos de unos hacia otros, de la misma forma en que, la noche anterior, no debió faltar, antes de ir a la cama, el "buenas noches" o nuestro más familiar "hasta mañana" o incluso, el tradicional "bendición" y "Dios te bendiga".

Todos necesitamos gentileza; es un ingrediente esencial para una sociedad sana. Los gestos y expresiones gratificantes animan a las personas y los hacen más dados a ofrecer lo mismo. Una sonrisa, un saludo, pueden bajar mucho la tensión de alguien, y arreglarle un poco la vida y el carácter.

Así pues, ¿quiénes son los primeros que deben recibir nuestras muestras de cortesía? Aquellos con quienes compartimos el amanecer, que generalmente son la familia. Ser amable en la casa tienen un doble beneficio: educamos a los menores y creamos un ambiente agradable en el hogar.

Una madre hace muy bien si le pide "por favor" un vaso de agua a su hijo y, al recibirlo, le da las "gracias". Hay todo un código de educación que se enseña y aprende de manera natural, sin imposiciones, que es como mejor se asimila; son actos que se observan y asimilar desde la cuna y luego se reproducen espontáneamente. Una familia educada es un centro de difusión de paz y concordia hacia la sociedad. Así de importante son las bien llamadas "buenas costumbres".

Ora con la Palabra

 

Domingo 24 de noviembre: Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo

 

Lc 23,35-43

“...Jesús, acuérdate de mí cuando entres en tu Reino”.

Lunes: Dn 1,1-6.8-20 / Interl. Dn 3,52-56 / Lc 21,1-4

“...ha echado todo lo que tenía para vivir”

Martes:  Dn 2,31-45 / Interl. Dn 3,57-61 / Lc 21,5-11

“...Estén sobre aviso y no se dejen engañar...”.

Miércoles:  Dn 5,1-6.13-14.16-17.23-28 / Interl. Dn 3,62-67 /Lc 21, 12-19

“Manténganse frmes y se salvarán”.

Jueves:  Dn 6,12-28 / Interl. Dn 3,68-74 / Lc 21,20-28

“...verán al Hijo del Hombre venir en la nube...”.

Viernes:  Dn 7,2-14 / Interl. Dn 3,75-81 / Lc 21,29-33

“...mis palabras no pasarán”.

Sábado:  Rm 10,9-10 / Sal 19 (18) / Mt 4,18-22

“...dejaron la barca y a su padre y lo siguieron”.

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