MiFamilia-se-rompioweb¿Mami, y ahora cómo va a ser?, ¿ya papi no vive aquí? Muchas preguntas se hacen los hijos frente a un divorcio. Les surgen dudas que ni siquiera expresan y esas son las más complejas porque se quedan sin respuesta. Los padres sufren la ruptura, pero es su decisión. En el caso de los hijos se ven abocados a una situación que no comprenden. Es bien difícil para ellos enfrentar el proceso de la quiebra familiar.

La separación de los esposos no deja de ser un rompimiento, que a la par de ser solución para una relación que no funciona, es también dolor por lo que pudo ser y no fue, y sobre todo para aquellos que nacieron en medio de una familia que de buenas a primeras se rompe. Ahora los paseos no son de "todos juntos", este domingo le toca a papá y el otro a mamá. Y si uno de los dos se hace el desentendido, surge la ansiedad de los hijos sobre cuándo verán a uno o a otro, y a convertirse en reflejo de las desavenencias de la antigua pareja. Esto pasa cuando se les comienza a decir "él te deja esperando y tú lo adoras" o "tu madre siempre está peleando, no sé cómo la soportas". En muchos casos por falta de madurez para rodear a los hijos de un ambiente de conciliación que los ayude.

Pareciera que las familias monoparentales están de moda y no es este un alegato en contra del divorcio. Hay situaciones especiales en que lo más saludable es que cada uno emprenda un nuevo camino, pero sería bueno fijarnos en dos momentos importantes que pudieran evitar la separación.

Uno es antes del matrimonio, ¿es esa la persona con la que quiero compartir la vida, con todo lo que ello supone de intimidad y entrega?, ¿son sus costumbres, sus gustos, sus intereses compatibles con los míos?, ¿es su ideal de familia, la manera en que desea educar a los hijos, parecidos a los míos? Estas y otras preguntas deben ser respondidas satisfactoriamente si estamos apostando en serio por una unión de toda la vida. El otro momento es antes de decidir el divorcio: ¿es para tanto?, ¿no hay espacio para cierto grado de tolerancia, de comprensión, de reconciliación? Nadie dijo que el matrimonio fuera fácil; requiere de mucha dedicación para hacer coincidir los intereses de dos personas diferentes.

Esta es una invitación a la reflexión; es mejor pensar bien las cosas antes que dar un paso en falso. Pensar un poco en esto no le hará daño a nadie; en todo caso puede producir mucho bien.

 

Ora con la Palabra

 

Domingo 11 de agosto: XIX del Tiempo Ordinario

 

Lc 12,32-48

“...donde está tu tesoro, allí estará también tu corazón”.

Lunes: Dt 10,12-22 / Sal 147 (146-147) / Mt 17,22-27

“...Entonces los hijos no pagan”.

Martes:  Dt 31,1-8 / Interlec. Dt 32,3-12 / Mt 18,1-5.10.12-14

“...ésta le dará más alegría...”.

Miércoles:  Dt 34,1-12 / Sal 66 (65) / Mt 18,15-20

“...allí estoy yo, en medio de ellos”.

Jueves: Solemnidad de la Asunción de la Virgen María
Ap 11,19a;12,1.3-6a.10ab / Sal 45 (44) / 1 Co 15,20-27a / Lc 1,39-56

“...iBendita tú eres entre las mujeres...”.

Viernes:  Js 24,1-13 / 136 (135) / Mt 19,3-12

“...lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre”.

Sábado: Js 24,14-29 / Sal 16 (15) / Mt 19,13-15

“...no les impidan que vengan a mí...”.

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