papaSonriendoChileWebEn medio de un contexto político, económico, social y religioso sumamente complejo, el primer pontífice latinoamericano, el Papa Francisco visitó hace unos meses dos países latinoamericanos envueltos en grandes tensiones internas que se reflejan en el campo religioso.

Cada nueva visita de un pontífice católico a nuestro continente constituye, sin dudas, un gran desafío para la Iglesia Latinoamericana y la obliga a un reexamen de su labor pastoral y su compromiso con los sectores más desfavorecidos.

En 1960, recién ordenado sacerdote, Jorge Bergoglio viajó a  Chile. Allí realizó estudios durante un año en humanidades y vivió en la casa donde residiera el admirado sacerdote chileno Alberto Hurtado, también jesuita, gran inspirador de la Juventud Obrera Católica en Chile, canonizado en 2005.

En el Chile de 2018, a Francisco le tocó enfrentar un contexto político y social muy diferente al de 1960. Días antes de su llegada, varios templos católicos fueron incendiados por protestas contra violaciones a menores por parte de miembros del clero. Allí, el propio pontífice apuntaría: “No puedo dejar de manifestar el dolor y la vergüenza que siento ante el daño irreparable causado a niños por parte de la Iglesia”. Y se reunió en privado con varias de las víctimas.

“Es justo – diría Francisco – pedir perdón y apoyar con todas las fuerzas a las víctimas, al mismo tiempo que hemos de empeñarnos para que no se vuelva a repetir”.

Fue recibido en el Palacio de la Moneda por la primera mujer presidenta de Chile, Michelle Bachelet. Antes de salir de Chile, el Papa se reunió con estudiantes y líderes del pueblo mapuche.
De Chile viajaría a Perú, para visitar Lima, Trujillo y Puerto Maldonado en la Amazonía suroriental, fronteriza con Bolivia, en medio de un tenso contexto político por la reciente amnistía del ex presidente Fujimori.

Su “Revolución de la Misericordia” ha sido rechazada por extremistas de izquierda y de derecha, incluso dentro de sectores de la propia Iglesia, que no han vacilado en emprender acciones contra su programa transformador, al tiempo que acusan al Papa de “marxista trasnochado.”

No obstante las tensiones políticas y sociales, la visita constituyó, según muchos observadores, un motivo de reforzamiento de la fe católica en medio de un creciente indiferentismo religioso. Muchos estiman que con él se va consolidando una “nueva Iglesia” en América Latina, estimulada por su mensaje renovador y comprometida con el servicio a los más desposeídos.

Ora con la Palabra

 

Domingo 21 de abril: Pascua de la Resurrección del Señor

 

Jn 20,1-9

“...iÉl ‘debía’ resucitar de entre los muertos!”.

Lunes:  Hch 2,14.22-23 / Sal 16 (15) / Mt 28,8-15

“...No tengan miedo”.

Martes:  Hch 2,36-41 / Sal 33 (32) / Jn 20,11-18

“...He visto al Señor y me ha dicho esto”.

Miércoles:  Hch 3,1-10 / Sal 105 (104) / Lc 24,13-35

“...Es verdad: el Señor ha resucitado...”.

Jueves:  1 P 5,5b-14 / Sal 89 (88) / Mc 16,15-20

“...anuncien la Buena Nueva a toda la creación”.

Viernes:  Hch 4,1-12 / Sal 118 (117) / Jn 21,1-14

“...se acercó, tomó el pan y se lo repartió”.

Sábado : Hch 4,13-21 / Sal 118 (117) / Mc 16,9-15

“...no le creyeron”.

Otras noticias

 

Suscripción al boletín