Monograma-JHS

 

¿Por qué se utilizaron estas tres letras para representar el nombre de Jesús? Son las tres primeras letras de dicho nombre, si lo escribimos en griego y en mayúsculas. Así, en griego, la ‘H’ corresponde a la ‘e’ mayúscula; por tanto, IHS es igual a JES(ús).

Más tarde, al pensar que estas tres letras se podían interpretar como escritas no en griego, sino en latín, ya no se consideraban la abreviatura del nombre de Jesús; ahora con ellas se expresaba Iesus Hominum Salvator, que quiere decir: ‘Jesús Salvador de los hombres’.

Aclarado el doble sentido que tiene nuestro monograma, lo tomaremos aquí, a partir de ahora, solo como abreviatura del nombre de Jesús.

No se conoce quién lo creó, pero aparece ya en los primeros si-glos de nuestra era. Fue muy popular gracias a San Bernardo de Claraval (1090-1153), monje cisterciense que promovió la devoción popular por el nombre de Jesús en Francia. Predicadores como el dominico valenciano San Vicente Ferrer (1350-1419) o el franciscano San Bernardino de Siena (1380-1444), llamado el “Apóstol de Italia”, solían utilizarlo en sus sermones, que a menudo producían conversiones y curaciones masivas. San Bernardino concibió la imagen gráfica del monograma inserto en un sol con rayos luminosos.

San Ignacio de Loyola (1491-1556), fundada ya la Compañía de Jesús, encabezaba sus cartas desde los primeros tiempos con el nombre o la abreviatura de Jesús, y adoptó este monograma en su sello de superior general de la Orden. Por ello, es muy frecuente representar a San Ignacio con un IHS, bien en el pecho, o en un estandarte. Cuenta Juan A. de Polanco, secretario de Ignacio, cómo, en vida del santo, se puso el nombre de Jesús en la puerta principal del colegio de Gandía (Valencia). No es extraño, pues, que la Compañía de Jesús, aunque nunca lo hizo escudo oficial suyo, lo tomara en la práctica como insignia y distintivo.

No cabe duda de que la utilización frecuente de este monograma revela un claro Cristocentrismo, o sea una espiritualidad centrada en la persona de Jesucristo, en todos aquellos que lo usan para promover la fe y el amor hacia aquel que es, en verdad, el Salvador de todos los hombres.

Ora con la Palabra

 

Domingo 18 de abril: III de Pascua

 

Lc 24,35-48

“...debe proclamarse en su nombre el arrepentimiento y el perdón...”.

Lunes:   Hch 6,8-15 / Sal 119 (118) / Jn 6,22-29

“...Él ha sido marcado con el sello del Padre”.

Martes:   Hch 7,51al 8,1 / Sal 31 (30) / Jn 6,30-35

“...Yo soy el pan de vida”.

Miércoles:  Hch 8,1-8 / Sal 66 (65) / Jn 6,35-40

“...yo lo resucitaré en el ultimo día”.

Jueves:   Hch 8,26-40 / Sal 66 (65) / Jn 6,44-51

“Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo”.

Viernes:   Hch 9,1-20 / Sal 117 (116) / Jn 6,52-59

“El que coma este pan vivirá para siempre”.

Sábado:  Hch 9,31-42 / Sal 116 (115) / Jn 6,60-69

“...nadie puede venir a mí si no lo concede el Padre”.

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