trabajadoresWebCuando pensamos en qué podemos hacer como cristianos para proteger la creación, descubrimos una condición previa: una armonía entre nuestra acción en el mundo y nuestra relación con Dios. En su encíclica el Papa nos presenta como modelo de esta armonía la vida de los monjes benedictinos, resumida en la fórmula ora et labora, ora y trabaja: "San Benito de Nursia propuso que sus monjes vivieran en comunidad combinando la oración y la lectura con el trabajo manual. Esta introducción del trabajo manual impregnado de sentido espiritual fue revolucionaria. Se aprendió a buscar la maduración y la santificación en la compenetración entre el recogimiento y el trabajo. Esa manera de vivir el trabajo nos vuelve más cuidadosos y respetuosos del ambiente, impregna de sana sobriedad nuestra relación con el mundo (126)."

Evidentemente, la mayor parte de nosotros no somos monjes, pero esta armonía entre oración, trabajo y estudio nos presenta una alimentación mutua entre nuestra vida con Dios, nuestra vida en el mundo y la reflexión necesaria para crecer en ambas. Pero si bien podemos aprender a orar solos y en común en nuestras comunidades, y si ahí podemos también descubrir la palabra de Dios estudiándola y profundizando en su contenido, poder trabajar tiene una dimensión social que no depende totalmente de los individuos. Si las personas no tienen acceso al empleo o si, como a muchos pasa, el salario no alcanza para vivir, la vida entonces se degrada y el pecado se encarna en la sociedad. Sin la dignidad del trabajo no hay dignidad de la creación.

Por eso, nos dice el Papa: "para que siga siendo posible dar empleo, es imperioso promover una economía que favorezca la diversidad productiva y la creatividad empresarial." Y explica a los gobiernos: "Las autoridades tienen el derecho y la responsabilidad de tomar medidas de claro y firme apoyo a los pequeños productores y a la variedad productiva (...). La actividad empresarial, que es una noble vocación orientada a producir riqueza y a mejorar el mundo para todos, puede ser una manera muy fecunda de promover la región donde instala sus emprendimientos, sobre todo si entiende que la creación de puestos de trabajo es parte ineludible de su servicio al bien común (129)." Cuando esta libertad no es respetada y las personas no tienen acceso a una manera digna de ganar la vida, los fundamentos de la sociedad deben ser cuestionados y cambiados.

Ora con la Palabra

 

Domingo 3 de febrero: IV Ordinario

 

Lc 4,21-30

“...Ningún profeta es bien recibido en su patria”.

Lunes:  Hb 11,32-40 / Sal 31 (30) / Mc 5,1-20

“...cuéntales lo que el Señor ha hecho contigo...”.

Martes:  Hb 12,1-4 / Sal 22 (21) / Mc 5,21-43

“...Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz...”.

Miércoles:  Hb 12,4-7.11-15 / Sal 103 (102) / Mc 6,1-6

“Jesús se admiraba de cómo se negaban a creer”

Jueves:  Hb 12,18-19.21-24 / Sal 48 (47) / Mc 6,7-13

“Fueron (...) a predicar, invitando a la conversión”.

Viernes:  Hb 13,1-8 / Sal 27 (26) / Mc 6,14-29

“Ordenó (...) que le trajera la cabeza de Juan”.

Sábado:  Hb 13,15-17.20-21 / Sal 23 (22) / Mc 6,30-34

“...estaban como ovejas sin pastor”.

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