Beato-José-López-Piteira

 

No tenía otro “delito” que seguir a Cristo viviendo en comunidad y al servicio de la Iglesia. A sus 24 años dio testimonio ante un tribunal de ser religioso agustino, por lo que fue condenado a muerte. Ante el esfuerzo de sus familiares de librarlo del fusilamiento por haber nacido en Cuba, quiso sufrir la misma suerte de sus hermanos religiosos y dijo: “Están aquí todos ustedes que han sido mis educadores, mis maestros y mis superiores, ¿qué voy a hacer yo en la ciudad? Prefiero seguir la suerte de todos, y que sea lo que Dios quiera”.

Después de cuatro meses en prisión, pasando frío, hambre, vejaciones y hacinamiento, fue incluido en una de las “sacas”, el 30 de noviembre de 1936, para ser ejecutado en Paracuellos del Jarama (Madrid, España). En el mismo lugar del martirio, después de recibir la absolución de un hermano sacerdote, cantando y ante el grito de “Viva Cristo Rey”, una ráfaga de ametralladora le abrió la puerta de los cielos para disfrutar eternamente de la belleza y bondad de Dios.

El beato José López Piteira nació en Jatibonico, Sancti Spíritus, el 2 de febrero de 1912.Sus padres habían emigrado de España, dejando a sus dos hijos mayores con los abuelos maternos. Vivieron de la agricultura hasta 1917
en que volvieron a España por la “morriña” de su tierra y el deseo de reunir a su familia numerosa.

Se establecieron en su lugar de origen, cerca de Orense, en Carballino, donde José hace los estudios primarios. A los doce años sus padres lo inscriben como interno en el monasterio cercano de san Clodio, donde estudia Humanidades y Latín. Cuatro años después, en julio o agosto de 1928, ingresa en el Convento de Nuestra Señora del Buen Consejo (Madrid), donde hace el año de noviciado como agustino. Estudia tres cursos de Filosofía en preparación al sacerdocio.

En octubre de 1932 se traslada al Monasterio de San Lorenzo de El Escorial para cursar un año más de Filosofía y tres de Teología. El 16 de julio de 1934 emite su profesión solemne. Poco después recibe las órdenes menores, el subdiaconado y el diaconado.

Cuantos lo conocieron afirman que fue un religioso bondadoso y observante, de carácter entusiasta y sociable, y con una vocación muy decidida desde el principio. Siempre hacía gala de su origen cubano.

Ora con la Palabra

 

Domingo 12 de septiembre: XXIV del Tiempo Ordinario

 

Mc 8,27-35

“...El que quiera seguirme, que renuncie a sí mismo, tome su cruz y me siga”

Lunes:  1 Tm 2,1-8 / Sal 28 (27) / Lc 7,1-10

“Al oír estas palabras, Jesús quedo admirado…”

Martes: Exaltación de la Santa Cruz
 
Nm 21,4b-9 o Fil 2,6-11 / Sal 78 (77) / Jn 3,13-17

“¡Así amó Dios al mundo! Le dio al Hijo Único…”

Miércoles:   1 Tm 3,14-16 / Sal 111 (110) / Lc 7,31-35

“...la reconocen en su manera de actuar”

Jueves:   1 Tm 4,12-16 / Sal 111 (110) / Lc 7,36-50

“...Tu fe te ha salvado, vete en paz”

Viernes:   1 Tm 6,2c-12 / Sal 49 (48) / Lc 8,1-3

“...iba recorriendo ciudades y aldeas predicando…”

Sábado:   1 Tm 6,13-16 / Sal 100 (99) / Lc 8,4-15

“...la guardan y, perseverando, dan fruto”

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