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(Estrofa de la canción del campo de concentración de Buchenwald)

“¿Por qué no se suicida usted?”, preguntaba a sus pacientes el psiquiatra Víktor Frankl, sobreviviente de un campo de concentración y fundador de la Logoterapia. A partir de la respuesta que recibía conducía su trabajo terapéutico ayudando al paciente a reconstruir el sentido de su vida. Frankl, durante su primera noche en un campo de concentración, se juró a sí mismo “no lanzarse contra las alambradas”, método de suicidio utilizado por los presos con frecuencia.

“Lanzarse o no” ha sido la encrucijada de uno de los fenómenos humanos más difíciles de explicar y a la vez muy común entre las personas. En Cuba no vivimos ajenos a esa realidad. De hecho, el suicidio está dentro de las diez primeras causas de muerte en nuestro país. Según el Anuario Estadístico (ONEI), en 2017 murieron 1565 personas por lesiones autoinflingidas intencionalmente, evidenciándose un aumento respecto a los años anteriores. Este incremento se ha mostrado también a nivel mundial.

Los estudios mencionan causas multifactoriales. En un artículo de la Revista Habanera de Ciencias Médicas se refere que la disfunción familiar, la depresión, el consumo de alcohol y drogas, el “bullying” y el uso de tecnologías aumentan el riesgo de este tipo de conducta. Sin simplifcar las disímiles razones que se entrecruzan en el fenómeno -que al ser subjetivo requiere un acercamiento personal a cada caso-, podemos señalar con énfasis la precariedad de la vida familiar como un factor que en Cuba y en el mundo puede estar favoreciendo la opción por el suicidio: hogares disfuncionales marcados por separaciones, incomprensiones, problemas de comunicación, violencia doméstica y abandono. El individualismo en la cultura contemporánea disminuye los lazos de fraternidad y solidaridad, no solo a nivel comunitario, sino también en las relaciones familiares. El aislamiento, la soledad y el debilitamiento de las redes de apoyo social y familiar que viven muchas personas difcultan la búsqueda de sentido, como mencionara Víctor Frankl, puesto que, como seres ineludiblemente relacionales, construimos nuestra respuesta sobre el signifcado de la vida a partir de los vínculos humanos esenciales que la sustentan.

Desde una ética cristiana es difícil hacer un juicio moral sobre las personas que se suicidan, pues, aunque el acto en sí mismo es objetivamente malo (es un atentado contra la vida y dignidad humanas), las disímiles circunstancias psicológicas y sociales que pueden influir en una conducta suicida nos llevan a mantener una actitud de respeto que nos impida juzgarlas livianamente. “No juzgues”, nos dice el Evangelio, con la sabiduría que reconoce nuestra incapacidad de penetrar las profundidades del alma. Así lo considera el código moral de la Iglesia católica al retirar la antigua sanción que privaba de sepultura eclesiástica al suicida.

Que nuestra opción sea siempre por la vida, y que en cualquier circunstancia seamos constructores de comunidades y redes que sustenten y ratifquen el signifcado de la vida para cada ser humano.

Ora con la Palabra

 
  Domingo 27 de septiembre: XXVI del Tiempo Ordinario

Mt 21,28-32

“...después se arrepintió y fue...”

Lunes:  Jb 1,6-22 / Sal 17 (16) / Lc 9,46-50

“...el más pequeño de ustedes, es el más grande”.

Martes:   Dn 7,9-10.13-14 / Sal 138 (137) / Jn 1,47-51

“...tú eres el Hijo de Dios...”.

Miércoles:  Jb 9,1-12.14-16 / Sal 88 (87) / LC 9,57-62

“...te seguiré a dondequiera que vayas”.

Jueves:  Jb 19,21-27 / Sal 27 (26) / Lc 10,1-12

“...El Reino de Dios ha llegado a ustedes”.

Viernes:   Jb 38,1.12-21;40,33-35 / Sal 139 (138) / Lc 10,13-16

“...rechaza al que me ha enviado”

Sábado:  Jb 42,1-3.5-6.12-16 / Sal 119 (118) / Lc 10,17-24

“...sus nombres están escritos en el Cielo”

INTENCIONES DE ORACIÓN DEL SANTO PADRE

              PARA OCTUBRE DE 2020

El Papa nos pide orar por: La misión de los laicos en la Iglesia

Recemos para que en virtud del bautismo los fieles laicos,

en especial las mujeres,participen más en las instancias de

responsabilidad de la Iglesia.

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