matarVerdadWebEl Papa Francisco, como parte de la Jornada Mundial de las Comunicaciones 2018, propone a los comunicadores una reflexión en base a una cita del evangelio de Juan: “Conocerán la verdad, y la verdad los hará libres” (Jn 8:32).  En medio de tanta noticia falsa y manipulada cuesta trabajo descubrir espacios que ayuden a crecer, pero hay ejemplos concretos de comunicadores valerosos, que han intentado hacer un tilín mejor a nuestro planeta.

Al Raqqa es una ciudad de Siria, inexistente para muchos cubanos, entre ellos yo. Es también uno de los lugares más censurados y peligrosos para ejercer el periodismo. Allí, como en otros parajes de aquel escenario apocalíptico, se batalla ferozmente entre el Estado Islámico y las tropas gubernamentales. Entre tanto sufrimiento, un grupo de jóvenes, mayormente estudiantes, decide convertirse en voceros del pueblo y comienzan a denunciar las barbaries ocurridas en su entorno.

Esos hombres y mujeres sin estudios de comunicación, vieron en la verdad un arma infalible para defender su dignidad. Lo que comenzó como impulso se convirtió en pasión y resultó en sentencia de muerte. A los miembros de ISIS no les gustó que se publicaran en internet sus sanguinarios métodos de consolidación del califato.

De la noche a la mañana, se puso precio a esas vidas juveniles y se desató una persecución atroz para capturarlos. Tras múltiples amenazas, alguien los delató y echaron mano a una de las reporteras aficionadas, Ruqia Hasan. Por ejercer un periodismo de conciencia le cortaron la cabeza; su ejecución fue transmitida en vivo para asustar a sus amigos. Los demás lograron escapar hacia Turquía. A pesar del temor, no cejaron en su esfuerzo y, a través de una red de colaboradores, siguieron dando visibilidad a los crímenes del califato.

El Estado Islámico no escatimó medios en su empeño por capturarlos y ofreció premios millonarios por cualquier información. Una de los momentos de mayor crueldad tuvo lugar cuando los extremistas   de ISIS mostraron a dos de los jóvenes reporteros, que eran hermanos, a su padre lleno de heridas tras varias sesiones de tortura para conseguir información sobre su paradero. El hombre –que no reveló nada– murió pidiendo a sus hijos no flaquear en su empeño. Luego de llorar por la muerte de su padre, los dos periodistas escribieron: “Por él, seguiremos hasta la muerte, mostrando la verdad.”

Otro de los colaboradores del equipo fue asesinado a puñaladas en medio de una calle de Turquía. La muerte los perseguía como una nueva versión de Destino Final. Los pocos sobrevivientes no se amilanaron y decidieron dar a su labor una perspectiva más global. Por primera vez aparecieron con sus rostros delante de las cámaras y fueron a numerosos escenarios a denunciar las atrocidades del Estado Islámico. A pesar del miedo, esos muchachos continúan comunicando la realidad de su gente. Un reportero de la BBC les preguntó: «¿Acaso no temen ser asesinados?». Aquellos inclaudicables periodistas, consagrados por su compromiso más que por el estudio- se miraron entre sí y uno susurró al reportero: “Preferimos morir a matar la verdad.”

Ora con la Palabra

 

Domingo 26 de enero: III del Tiempo Ordinario

 

Mt 4,12-23

“La gente que vivía en la oscuridad ha visto una luz muy grande...”.

Lunes:  2 Sm 5, 1-10 / Sal 89 (88) / Mc 3,22-30

““...se les perdonará todo a los hombres...”.

Martes:  2 Sm 6,12b-15.17-19 / Sal 24 (23) / Mc 3,31-35

“…¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?”.

Miércoles:  2 Sm 7,4-17 / Sal 89 (88) / Mc 4,1-20

“...se les ha dado el misterio del Reino de Dios...”.

Jueves:  2 Sm 7,18-19.24-29 / Sal 132 (131) / Mc 4,21-25

“...al que produce se le dará más...”.

Viernes:  2 Sm 11,1-4ª.5-10ª.13-17 / Sal 51 (50) / Mc 4,26-34

“La tierra da fruto por sí misma...”.

Sábado:  2 Sm 12,1-7ª.10-17 / Sal 51 (50) / Mc 4,35-41

“¿Todavía no tienen fe?”.

Suscripción al boletín

Si desea recibir la publicación en formato digital, solicítelo a la dirección: vidacristianaencuba@gmail.com.