cubaEUnidosWebNunca he podido ver los Estados Unidos como un país cualquiera. Desde niño me inculcaron que a solo 90 millas había “un gran monstruo”. Cada cubano de aquí y de allá parece ser soldado de una guerra de ideas o de decibeles. A veces sueño con que todo puede mejorar entre los dos países vecinos; pero, de pronto, aparece alguien que nunca en su vida ha comido “picadillo de la cuota” y decide regresar este suplicio al principio, intentando matarnos por inanición.

La Iglesia católica jugó un papel trascendental en “el deshielo” de las relaciones diplomáticas. El Papa Francisco y su emisario cubano, el cardenal Jaime Ortega, hicieron cambiar el curso de la historia. De este proceso descrito con mucho tino en el libro Encuentro, diálogo y acuerdo. El Papa Francisco, Cuba y Estados Unidos, del prelado cubano, se lee: “¡Cómo Dios se manifestó a través de hombres concretos y pudo mover los corazones de varios dirigentes para crear un puente que hoy quieren colapsar!”.

Como muchos miembros del pueblo cubano tengo familiares allí, que por cierto no son gusanos, lumpens ni disidentes. Son personas honestas y trabajadoras que decidieron emigrar, sobre todo, buscando nuevas oportunidades, cansados de promesas ideológicas.
 
Lo más triste del caso es que en medio de esta película de suspenso hay vidas humanas en juego. Conozco a una muchacha que lleva cinco años viviendo sola en Cuba, porque, cuando a su familia le llegó la salida, a ella, por ser mayor de edad, no. Cada vez que hablan de cerrar embajadas, postergar plazos y cancelar viajes, llora con un dolor que le puede abrir el corazón en cualquier momento. También soy amigo de una madre de dos hijos, quien lo había vendido todo para buscar el sueño americano. Su hija se fue primero a los Estados Unidos. De pronto, Obama le cambió la vida a esta familia al deshacer la ley de Pies Secos-Pies Mojados. Esa madre forma parte de las que tienen a sus hijos alejados. ¿Cómo algunos políticos se atreven a jugar con su anhelo de volver a tener una familia unida?

La historia nos revela que la relación entre Cuba y Estados Unidos siempre ha tenido un matiz conflictual. ¡Qué tal si los poderosos empiezan a cambiarla! Aún estamos a tiempo.  Al menos, mi generación no quiere ser parte de una batalla que solo tiene perdedores. Sabemos que el Amor todo lo puede.

Ora con la Palabra

 

Domingo 11 de agosto: XIX del Tiempo Ordinario

 

Lc 12,32-48

“...donde está tu tesoro, allí estará también tu corazón”.

Lunes: Dt 10,12-22 / Sal 147 (146-147) / Mt 17,22-27

“...Entonces los hijos no pagan”.

Martes:  Dt 31,1-8 / Interlec. Dt 32,3-12 / Mt 18,1-5.10.12-14

“...ésta le dará más alegría...”.

Miércoles:  Dt 34,1-12 / Sal 66 (65) / Mt 18,15-20

“...allí estoy yo, en medio de ellos”.

Jueves: Solemnidad de la Asunción de la Virgen María
Ap 11,19a;12,1.3-6a.10ab / Sal 45 (44) / 1 Co 15,20-27a / Lc 1,39-56

“...iBendita tú eres entre las mujeres...”.

Viernes:  Js 24,1-13 / 136 (135) / Mt 19,3-12

“...lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre”.

Sábado: Js 24,14-29 / Sal 16 (15) / Mt 19,13-15

“...no les impidan que vengan a mí...”.

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