trinidad

La Villa de la Trinidad fue fundada en 1514, en las inmediaciones de la Bahía de Jagua (cercanía de la actual ciudad de Cienfuegos). El asentamiento se desplazó posteriormente a su actual ubicación. Esta localidad fue el epicentro de un proceso de florecimiento de la producción azucarera en el siglo xviii, hasta inicios del xix, que trajo consigo un esplendor constructivo y cultural de la ciudad, así como del entorno económico del Valle de los Ingenios.

La presencia de la Iglesia en Trinidad se remonta a los primeros tiempos, pues era la costumbre española, asociada al predominio del catolicismo en la vida pública, que la Iglesia fuera una de las instituciones más importantes en la vida cultural y social de la época. De tal modo, ocupó un lugar signifcativo para el principal grupo social de la vida cotidiana trinitaria: la naciente sacarocrocia criolla.

Este estamento era el producto de la mezcla de la oligarquía local con la estructura económica y cultural de la naciente industria azucarera, que tendría su expresión consolidada en el siglo xix, cuando ya Trinidad se encontraba en un profundo ciclo de decadencia económica. La existencia de la élite trinitaria transcurría, para las mujeres, en torno al hogar, dedicadas al cuidado de los hijos; mientras que para los hombres giraba en torno a la plantación azucarera y al control de los negocios colaterales, que podían ser desde el alquiler de casas hasta las llamadas industrias menores.

Como para esta naciente sacarocracia trinitaria la actividad religiosa era esencial, la ciudad contaba con varios templos: la parroquial mayor, dedicada a la Santísima Trinidad; San Francisco de Paula; la ermita de San Blas, en el cerro de la Popa; y la Iglesia de Santa Ana (de estos solo han llegado a la actualidad abiertos al culto la parroquial mayor y San Francisco de Paula). La religión, a la vez que actuaba como expresión de fe, era una forma de legitimación social que se expresaba en la asistencia a las cofradías religiosas o en el sostenimiento de capillas y capellanías particulares.

Otro nexo que unía a la sacarocracia con la Iglesia era el vínculo educativo, mediante la educación que se ofertaba en los conventos. Este era el caso de la escuela del Convento de San Francisco de Asís. El edificio, que fue terminado por Fray José de la Cruz Ezpí de Valencia, demuestra cómo el apoyo a la actividad religiosa era una prioridad en la vida sociocultural de este grupo social, pues el inmueble se construyó gracias a los donativos de las principales familias de la ciudad.

La existencia de esta urbe, entre el siglo xvii y la primera mitad del xix, fue atravesada por la plantación azucarera y sus efectos sobre la sociedad. De modo que la élite local capitalizó las principales esferas de influencia social y económica, transformando el paisaje simbólico y económico de la tercera villa de Cuba
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Ora con la Palabra

 

Domingo 26 de junio: XIII del Tiempo Ordinario

 

Lc 9,51-62

“Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén (...) Te seguiré adonde vayas”.

Lunes:   Am 2,6-10.13-16 / Sal 50 (49) / Mt 8,18-22

“Sígueme”

Martes:  Am 3,1-8; 4,11-12 / Sal 5 / Mt 8,23-27

“¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe?”

Miércoles: Hch 12,1-11 / Sal 34 (33) / 2Ti 4,6-8.17-18 / Mt 16,13-19

“Tú eres Pedro, y te daré las llaves del Reino de los cielos”.

Jueves:   Am 7,10-17 / Sal 19 (18) / Mt 9,1-8

“...la gente alababa a Dios, que da a los hombres tal potestad ”

Viernes:  Am 8,4-6.9-12 / Sal 119 (118) / Mt 9,9-13

“No tienen necesidad de médico los sanos... ”

Sábado:  Am 9,11-15 / Sal 85 (84) / Mt 9,14-17

“¿Es que pueden estar tristes los invitados a la boda mientras el novio está con ellos?”

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