La-cpa

"Mozo, sírveme la copa rota. Sírveme, que me destroza esta fiebre de obsesión". Este estribillo de la canción Copa Rota, de José Feliciano, forma parte de varias conversaciones con alcohol de por medio en nuestro país. El alcoholismo es una adicción que puede matar; por eso se agradece tanto la actuación de grupos como Alcohólicos Anónimos (A.A.), pues sus terapias roban vidas a la muerte.

Juanito es un robusto albañil de 55 años; lo he visto triste una vez, cuando me comentó sobre su hermano: "Cirrosis hepática, la bebida lo fue consumiendo hasta que se lo llevó; eso es lo malo de resolver cada problema en el alcohol". Cerca de su casa, en la Iglesia de los Escolapios de Guanabacoa, funciona desde hace varios años un grupo de Alcohólicos Anónimos; quizás el haber participado de alguno de esos encuentros le hubiera regalado unos años más de vida.

Ana era una joven universitaria, brillante, pero el alcoholismo la convirtió en una especie de pordiosera social. Todo lo ganado era para beber y, ¡lo peor!, no se daba cuenta de su enfermedad. Un amigo de días de farra, que había dejado ese mundo gracias a los A.A. le aclaró: "¿Tú sabes dónde estás con este problema?". Cada uno se recupera en la medida en que puede, ya que, como enfermedad, el alcohol ataca física, mental y emocionalmente a nuestro organismo.

Los A.A. busca ayudar a alcanzar una sobriedad etílica y emocional; acogen y enseñan los restantes pasos para dejar la adicción, con el conjunto de los tres legados claves de su accionar: unidad, servicio y recuperación. Desde que Ana comenzó a integrarse en un grupo de A.A. de la iglesia más cercana a su casa, con diversas fluctuaciones emocionales en cada etapa de su recuperación, ha logrado ser usuaria del camino de la sobriedad y cuenta que "con la ayuda mutua entre compañeros, se va produciendo el cambio de ir moderando mis defectos de carácter con la fuerza que nos da la unidad, y nuestra tangible voluntad".

Alcohólicos Anónimos es una comunidad internacional de ayuda contra la adicción al alcoholismo, iniciada en 1935 por William Grifth Wilson y Bob Smith, en Akron, Ohio (EE. UU). En la actualidad se halla presente en más de 180 países, consta de 120 300 grupos y reúne cerca de 2,1 millones de miembros. Sus agrupaciones gozan de plena autonomía y sus hombres y mujeres comparten mutuamente experiencias, fortalezas y esperanzas de resolver el problema común y ayudar a otros a recuperarse del alcoholismo. Para ser miembro, el único requisito que declara el nuevo adherente es su deseo de dejar la bebida. Los grupos de A.A. se han reunido durante años en Cuba; en 2019 tenían unos 1 700 miembros y 100 grupos activos, una parte de ellos funcionando en centros eclesiales.

Para conocer un poco más de los servicios generales de los A.A. se puede visitar: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o preguntar
en la iglesia más cercana para una mejor orientación.

Ora con la Palabra

 

Domingo 26 de junio: XIII del Tiempo Ordinario

 

Lc 9,51-62

“Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén (...) Te seguiré adonde vayas”.

Lunes:   Am 2,6-10.13-16 / Sal 50 (49) / Mt 8,18-22

“Sígueme”

Martes:  Am 3,1-8; 4,11-12 / Sal 5 / Mt 8,23-27

“¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe?”

Miércoles: Hch 12,1-11 / Sal 34 (33) / 2Ti 4,6-8.17-18 / Mt 16,13-19

“Tú eres Pedro, y te daré las llaves del Reino de los cielos”.

Jueves:   Am 7,10-17 / Sal 19 (18) / Mt 9,1-8

“...la gente alababa a Dios, que da a los hombres tal potestad ”

Viernes:  Am 8,4-6.9-12 / Sal 119 (118) / Mt 9,9-13

“No tienen necesidad de médico los sanos... ”

Sábado:  Am 9,11-15 / Sal 85 (84) / Mt 9,14-17

“¿Es que pueden estar tristes los invitados a la boda mientras el novio está con ellos?”

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