Marginalidad-en-Cuba

La marginalidad es consecuencia de la exclusión. En sentido amplio, es el efecto de cualquier práctica de discriminación que deja a algunos individuos segregados del funcionamiento social mayoritariamente aceptado o impuesto. Comprende un predominio del aspecto económico; en especial, para dar cuenta de las condiciones de vida que ha tenido sobre algunas poblaciones el acceso diferenciado al disfrute de los beneficios del desarrollo. También se utiliza para referirse a barrios marcados por el hacinamiento o con servicios públicosdeficientes; dígase alcantarillado, agua, transporte público, vías de acceso pavimentadas, etcétera.

Desde esta perspectiva, los indicadores universalmente aceptados para identificar situaciones de marginalidad tienen que ver con la desigualdad en el ingreso o el acceso a servicios como la salud o años de escolaridad. En otros sistemas económicos esto puede ser consecuencia de la diferencia de oportunidades, que hace que algunos individuos o grupos se integren a los sistemas económicos en situación de desventaja. En el nuestro, hasta hace poco tiempo la competencia del mercado de trabajo no era tan determinante de las condiciones de vida de los individuos, de modo que este tipo de marginalidad se relaciona más con el resultado directo de una política económica que ha demostrado ser insuficiente.

En Cuba, los indicadores tradicionalmente aceptados dicen muy poco de la situación real de las personas. El grado de escolaridad, por ejemplo, no es un indicador válido para dar cuenta de las condiciones de vida de una persona, ni siquiera el barrio donde vive. Que algunos barrios sean más estimados, no quiere decir que todas las personas que allí habitan tengan mejores condiciones de bienestar. Es frecuente encontrar un individuo, médico especialista, que ha heredado una casa de lujo construida en la década de 1950, ubicada en la zona del pueblo o la ciudad más estimada, y que tiene ingresos inferiores a alguien que vive en la periferia de la ciudad o que es mesero de un restaurante de moda.

Las formas de exclusión, en general, han tenido poca atención en nuestro país. La pobreza misma u otros tipos de discriminación eran algo que las autoridades consideraban connatural al capitalismo. Por lo tanto, se daba por sentado que, en la medida que avanzaba la justicia social, pretendida por el socialismo cubano, irían desapareciendo estos fenómenos. A los científicos sociales cubanos se les prohibió investigar estos temas durante años. Se juzgó que, si por decreto no existían, en la realidad tampoco.

En nuestro país, la marginalidad también alcanza otros aspectos esenciales como la participación política o la exclusión en la toma de decisiones que, tanto a nivel local como en el orden de las estructuras más amplias, inciden en la vida de las personas. Esto requiere una atención más realista, que sea tenida en cuenta por aquellos que se reservan el derecho a tomar las decisiones de las cuales dependen las condiciones de vida de todos. El discurso triunfalista y el llamado a la resistencia sempiterna dejaron de ser suficientes.

Ora con la Palabra

 

Domingo 26 de junio: XIII del Tiempo Ordinario

 

Lc 9,51-62

“Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén (...) Te seguiré adonde vayas”.

Lunes:   Am 2,6-10.13-16 / Sal 50 (49) / Mt 8,18-22

“Sígueme”

Martes:  Am 3,1-8; 4,11-12 / Sal 5 / Mt 8,23-27

“¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe?”

Miércoles: Hch 12,1-11 / Sal 34 (33) / 2Ti 4,6-8.17-18 / Mt 16,13-19

“Tú eres Pedro, y te daré las llaves del Reino de los cielos”.

Jueves:   Am 7,10-17 / Sal 19 (18) / Mt 9,1-8

“...la gente alababa a Dios, que da a los hombres tal potestad ”

Viernes:  Am 8,4-6.9-12 / Sal 119 (118) / Mt 9,9-13

“No tienen necesidad de médico los sanos... ”

Sábado:  Am 9,11-15 / Sal 85 (84) / Mt 9,14-17

“¿Es que pueden estar tristes los invitados a la boda mientras el novio está con ellos?”

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