carta-enciclica-fratelli-tuEl pasado 3 de octubre publicó el Papa Francisco una nueva carta encíclica llamada Fratelli Tutti. Sobre la fraternidad y amistad social.Como ya lo había hecho con su encíclica “ecológica”, Laudato Si (2015), pone esta carta bajo la tutela de San Francisco de Asís, quien no solo llamaba hermanas y hermanos a los seres humanos, sino también a toda creatura. Esta encíclica constituye un buen resumen del pensamiento social del Papa. Consta de ocho capítulos, pero son los dos primeros los que dan la pauta. El primer capítulo es un diagnóstico del mundo contemporáneo, con sus luces y sombras, con sus desgarramientos internos y con las profundas desigualdades y desafíos económicos, que se han vuelto más que patentes desde la irrupción de la pandemia de COVID-19.

El segundo capítulo es una explicación y puesta al día de la parábola del buen samaritano (Lc 10, 25-37). Esta historia contada por Jesús sirve de hilo conductor, así como de paradigma que permite tener un juicio moral certero en las más difíciles circunstancias. El resto de la encíclica en una puesta en práctica de la enseñanza de esta historia contada hace 2000 años.

El Papa aborda ambiciosamente un gran abanico de temáticas: los problemas medioambientales, los populismos, el imperio del mercado, la guerra, la migración, la pena de muerte, el diálogo interreligioso. Tiene un carácter exhortativo, y, al mismo tiempo, propositivo; es un llamado a la construcción de una sociedad más justa a todos los niveles, desde lo más local hasta lo más global. Para ello pone en el centro el
diálogo y la amistad social como los medios adecuados para solucionar conflictos. Estos son encarnaciones del amor cristiano, que es capaz de luchar por la justicia, de perdonar y de reconciliar, de salir al encuentro del más necesitado y de enfrentarse a quien pisotea sus derechos. En ese sentido, es una encíclica profundamente política (Cfr. Fratelli Tutti, 177-189). La amistad social es precisamente el compromiso de la persona que se preocupa y ocupa del prójimo: no simplemente “solucionando su problema”, sino también creando y fortifcando lazos que se traduzcan en solidaridad duradera.

Termino con una cita que creo se aplica al contexto actual: “Estamos llamados a amar a todos, sin excepción, pero amar a un opresor no es consentir que siga siendo así; tampoco es hacerle pensar que lo que él hace es aceptable. Al contrario, amarlo bien es buscar de distintas maneras que deje de oprimir, es quitarle ese poder que no sabe utilizar y que lo desfgura como ser humano. Perdonar no quiere decir permitir que sigan pisoteando la propia dignidad y la de los demás, o dejar que un criminal continúe haciendo daño. Quien sufre la injusticia tiene que defender con fuerza sus derechos y los de su familia precisamente porque debe preservar la dignidad que se le ha dado, una dignidad que Dios ama” (
FT, 241).

Ora con la Palabra

 

Domingo 18 de abril: III de Pascua

 

Lc 24,35-48

“...debe proclamarse en su nombre el arrepentimiento y el perdón...”.

Lunes:   Hch 6,8-15 / Sal 119 (118) / Jn 6,22-29

“...Él ha sido marcado con el sello del Padre”.

Martes:   Hch 7,51al 8,1 / Sal 31 (30) / Jn 6,30-35

“...Yo soy el pan de vida”.

Miércoles:  Hch 8,1-8 / Sal 66 (65) / Jn 6,35-40

“...yo lo resucitaré en el ultimo día”.

Jueves:   Hch 8,26-40 / Sal 66 (65) / Jn 6,44-51

“Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo”.

Viernes:   Hch 9,1-20 / Sal 117 (116) / Jn 6,52-59

“El que coma este pan vivirá para siempre”.

Sábado:  Hch 9,31-42 / Sal 116 (115) / Jn 6,60-69

“...nadie puede venir a mí si no lo concede el Padre”.

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