Raúl-Gómez-TretoAquellos que nos reuníamos cada domingo, después de la misa dominical, en la casa del abogado Raúl Gómez Treto (1932–1992) para intercambiar sobre el rol de la Iglesia católica en la sociedad cubana del momento, no podemos olvidar sus lúcidos análisis en busca de un camino para los católicos en aquel contexto. Era una época llena de interrogantes, compleja y dinámica: la transición al socialismo de la Revolución cubana.

Fruto de aquellos intercambios fue el ensayo (primero publicado en dos ocasiones en el exterior y editado en Cuba en 1992) “La Iglesia católica durante la construcción del socialismo en Cuba”, texto de obligada lectura para entender el contexto histórico del diferendo Iglesia-Estado. Ojalá que algún día se vuelva a publicar para que los jóvenes que participan hoy de la Iglesia católica conozcan los pasados de la institución en el país.

“Raúl Gómez Treto -escribirían dos laicos católicos activos participantes en las reuniones de su casa, el periodista Juan Emilio Friguls y el crítico de cine Walfredo Piñeira- pertenece al grupo de católicos que, amantes y conocedores de la historia patria, sintieron la necesidad de permanecer en Cuba y vivir de forma activa en la sociedad, las primeras décadas pos-1959, sin renunciar al amor por su Iglesia”.

Gómez Treto estudió con los hermanos maristas y se graduó de Derecho en la Universidad de La Habana. Fue miembro de la Agrupación Católica Universitaria, de la Acción Católica de Cuba, del apostolado seglar. También fue director del Centro de Estudios Ecuménicos, asesor jurídico del episcopado cubano, miembro de la Conferencia de Cristianos por la Paz. Encabezó la delegación cubana al Segundo Congreso Mundial para el Apostolado de Laicos (Roma 1967) y presidió el capítulo cubano de la Comisión para el Estudio de la Historia de la Iglesia en Latinoamérica (CEHILA Cuba).

Recuerdo las largas reuniones con él, Juan Emilio Friguls, Walfredo Piñeira y el nuncio apostólico en Cuba, Monseñor Cesare Zacci, y luego los intercambios con el Dr. José Felipe Carneado, a quien la Revolución encargó de las relaciones con los grupos religiosos. En estos encuentros nos íbamos todos con resultados enriquecidos, de una sabiduría no fácil de obtener.

El diálogo, sin dudas, es el mejor medio de educar, y Gómez Treto fue un gran maestro de esta vía. Su  actuación de liderazgo, precedida de una fe inquebrantable en Dios, le ha otorgado un lugar destacado en la historia del laicado católico cubano, pues vivió en un momento lleno de desafíos, donde no era fácil ser católico.

Ora con la Palabra

 

Domingo 25 de octubre: XXX del Tiempo Ordinario

 

Mt 22,34-40

“...Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma…”.

Lunes:  Ef 4,32 al 5,8 / Sal 1 / Lc 13,10-17

“...la gente se alegraba por todas las maravillas que hacía”.

Martes:   Ef 5,21-33 / 128 (127) / Lc 13,18-21

“Es semejante a un grano de mostaza…”.

Miércoles:  Ef 2,19-22 / Sal 19 (18) / Lc 6,12-19

“...escogió de entre ellos a doce…”.

Jueves:  Ef 6,10-20 / Sal 144 (143) / Lc 13,31-35

“...al tercer día mi obra quedará consumada”.

Viernes:   Fil 1,1-11 / Sal 111 (110) / Lc 14,1-6

“...tocando al enfermo, lo curó y lo despidió”.

Sábado:  Fil 1,18-26 / Sal 42 (41) / Lc 14,1.7-11

“...el que se humilla será enaltecido”.

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