Margarita-de-AlacoqueUn cantante jesuita chileno, Cristóbal Fones, dice en una de sus canciones: “que quiere hablar de un amor infnito, un amor que se hace niño, pobre y muere por nosotros en una cruz”, haciendo referencia a la devoción cristiana por el Corazón de Jesús. Quizás el cuadro de Jesús que más vemos en las casas cubanas es ese, donde aparece con el corazón luchando por salirse del marco, con infnitos deseos de donarse a cada una de nuestras vidas.

La devoción por el Corazón de Jesús es de origen medieval, aunque la forma más importante de interpretarla, tal como la conocemos en nuestros tiempos, se la debemos a Santa Margarita María de Alacoque.Esta religiosa francesa tuvo la gracia de haber recibido las famosas apariciones del Sagrado Corazón de Jesús. No por casualidad la primera aparición la vivió mientras adoraba al Santísimo Sacramento, según ella refere: “el corazón estaba rodeado de
llamas, coronado de espinas, con una herida abierta de la cual brotaba sangre y del interior emergía una cruz.” Esta imagen ha trascendido los años y ha sido la musa de muchas mentes creativas.

Dios no entra en mi ofcina es un libro del pastor bautista Alberto I. González donde narra los acontecimientos vividos por él en las Unidades Militares de Apoyo a la Producción (UMAP). A pesar de haber sufrido toda clase de injusticias y torturas sicológicas, este hombre sabe encontrar el perdón gracias a su cercanía con el Corazón de Jesús. En medio de tan horripilante historia dice: “allí había ofciales honestos y era visible la acción de Dios”. Incluso, al paso de los años fue a ver a uno de los tenientes de su campamento que le dijo: “Albertico, parece que no fui tan malo cuando viniste a verme, ¿verdad?”

Un amigo ya mayor me comentó hace poco: “Julito, déjame ver si me animo a sacar el cuadro del Sagrado Corazón de Jesús que tengo en el cuarto desde aquellos años de ateísmo constitucional.” Según me comentó, si lo hubieran visto con él en la sala de su casa podían haberlo expulsado de su puesto como profesor universitario.

En ocasiones me pregunto y ojalá que lo podamos hacer sin poner odio en nuestras mentes, ¿cuándo podremos hacer una Comisión de la Verdad? Parece increíble, pero en una época no tan lejana los cuadros del Sagrado Corazón de Jesús fueron puestos en lugares poco visibles del hogar, por temor a ser descubiertos por centinelas de cierta ideología que fustigaban con miedo cualquier pensamiento alejado del materialismo. Gracias a muchas abuelas y otros que afrontaron su devoción al Amor de Dios con valor, el país no fue descristianizado. Pero, siento que ahora cuando Dios no aparece en los discursos de nuestros decisores recogemos la cosecha del materialismo sembrado en esos años. A ellos solo les puedo decir que aunque afrmen que Jesús no entra en su ofcina, su
corazón, si se fjan bien, los observa lleno de amor.

Ora con la Palabra

 

Domingo 20 de octubre: XXIX del Tiempo Ordinario

 

Lc 18,1-8

“Yo les aseguro que les hará justicia...”.

Lunes: Rm 4,20-25 / Interl. Lc 1,69-75 / Lc 12,13-21

“...Eviten (…) toda clase de codicia...”.

Martes:  Rm 5,12.15b.17-19.20b-21 / Sal 40 (39) / Lc 12,35-38

“...¡felices esos sirvientes!”.

Miércoles:  Rm 6,12-18 / Sal 124 (123) Lc 12,39-48

“...llegará a la hora que menos esperan”.

Jueves:  Rm 6,19-23 / Sal 1 / Lc 12,49-53

“...más bien he venido a traer división”.

Viernes:  Rm 7,18-25a / Sal 119 (118) / Lc 12,54-59

“...no saldrás de allí...”.

Sábado: Rm 8,1-11 / Sal 24 (23) / Lc 13,1-9

“Puede ser que así dé fruto...”.

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