Matrimonio-iglesiaDurante varios meses la Pastoral Familiar y el Movimiento Familiar Cristiano han impulsado una jornada de reflexión centrada en esas personas que no están activas dentro de la vida comunitaria por diversos motivos. En este artículo intentamos reflexionar en torno a las parejas divorciadas y su acogida. La pregunta que medió el diálogo fue la siguiente: ¿Cómo crees que la Iglesia cubana está trabajando la acogida de las parejas separadas?

Silvia Álvarez, Parroquia de San José en La Habana: En la comunidad donde voy, hay quien está divorciado y no se le rechaza; incluso en ocasiones van con sus nuevas parejas y no son marginados. Yo no siento que ninguna relación se pueda romper, eso es un modernismo; para mí el amor no muere. Es importante que visibilicemos la importancia del valor de la familia, un tema que la Iglesia ha trabajado muy bien y que ha sido saboteado por nuevos paradigmas culturales impuestos desde arriba. Para mí, todo esto del matrimonio igualitario refleja la falta de apoyo estatal que recibe la institución de la familia desde hace
muchos años en Cuba; entonces, cada día vemos más divorcios y luego nos preguntamos por qué.

Graciela Reyes, Parroquia Sagrado Corazón de Jesús: Te puedo decir que mantuve durante mucho tiempo una relación, solo por conservar el sacramento del matrimonio, por no faltar a la Iglesia; me refiero a poder vivir la comunión. Me sentía culpable en muchas ocasiones dentro de mi comunidad y me desequilibré totalmente en todos los sentidos.

Los laicos no están preparados de forma idónea para lidiar con estas situaciones. Sin embargo, sí me sentí respaldada por mi párroco, que en aquel momento era el P. Jorge Luis Rojas y mi asesor espiritual, el P. Morín, jesuitas. Él llegó a decirme que lo adecuado para mi vida era la separación, porque mi situación era insostenible.

Mira, después de vivir una incertidumbre total, al cabo de 11 años tomé la decisión de separarme, y solo Dios sabe los tristes momentos que pasé. Les quiero decir a todas esas mujeres católicas que pasan por una situación similar a la mía, que busquen una asesoría espiritual; gracias a eso pude salir del bache. Siento que no se puede vivir un sacramento sin amor; eso no tiene sentido y afecta mucho a toda la familia.

Víctor Manuel Rodríguez, Convento de Santo Domingo en La Habana: El tema de la acogida a las parejas divorciadas es complejo; yo creo que todavía no logramos la reconciliación con esas personas. Aunque la Iglesia, guiada por el Papa Francisco, lo intenta con fuerza, en ocasiones, los laicos no lo logramos y veo que hay un cierto rechazo cuando se produce el rompimiento de una familia establecida. Puedo dar fe de que no todos aceptan a una familia de nuevo tipo, como se dice actualmente; pero la Pastoral Familiar sí busca que estas personas se incorporen a la comunidad, para que no sea marginada ni una más.

Ora con la Palabra

 

Domingo 24 de noviembre: Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo

 

Lc 23,35-43

“...Jesús, acuérdate de mí cuando entres en tu Reino”.

Lunes: Dn 1,1-6.8-20 / Interl. Dn 3,52-56 / Lc 21,1-4

“...ha echado todo lo que tenía para vivir”

Martes:  Dn 2,31-45 / Interl. Dn 3,57-61 / Lc 21,5-11

“...Estén sobre aviso y no se dejen engañar...”.

Miércoles:  Dn 5,1-6.13-14.16-17.23-28 / Interl. Dn 3,62-67 /Lc 21, 12-19

“Manténganse frmes y se salvarán”.

Jueves:  Dn 6,12-28 / Interl. Dn 3,68-74 / Lc 21,20-28

“...verán al Hijo del Hombre venir en la nube...”.

Viernes:  Dn 7,2-14 / Interl. Dn 3,75-81 / Lc 21,29-33

“...mis palabras no pasarán”.

Sábado:  Rm 10,9-10 / Sal 19 (18) / Mt 4,18-22

“...dejaron la barca y a su padre y lo siguieron”.

Otras noticias

 

Suscripción al boletín