Se-compadeció-de-ellos-porq

Las personas experimentamos necesidades muy diversas. Las necesidades más urgentes, como el hambre y la necesidad de protección y supervivencia, tienden a ocupar el centro de nuestra atención. Las urgencias pueden hacernos posponer las importancias.

El evangelio de hoy nos presenta la respuesta de Jesús a la compleja red de necesidades humanas. Lo sigue una muchedumbre que se acerca a Él desde una experiencia de diversas hambres. Tienen hambre de esperanza y sentido para sus vidas. Siguen a Jesús porque su palabra les ha ofrecido nuevos horizontes. La espera del Mesías prometido ha tenido que soportar amargos desengaños. Los líderes religiosos los han cargado de leyes y preceptos y los líderes políticos y militares les han hecho sentir el peso de una autoridad despótica.

Nos dice Marcos que Jesús se compadeció de ellos porque andaban como ovejas sin pastor. El pastor es fuente de confianza y seguridad. Cuida, protege y alimenta a sus ovejas. Esta multitud vaga por los caminos de Israel desprovista de todas esas cosas.

Peor aún que la falta de pastores es la presencia engañosa de los que pretenden serlo. Al perder credibilidad y consistencia las instituciones encargadas de pastorearnos, surgen por todas partes propuestas de felicidad instantánea. El vacío de sentido parece llamar a muchas ofertas que pretenden ser recetas infalibles: el mundo del consumo, las espiritualidades desencarnadas, las consignas políticas, los nuevos cultos a la belleza maquillada: voces de sirena que cautivan, engatusan y nos van envolviendo en dinamismos destructores.

Jesús había invitado a sus apóstoles a apartarse del trajín de la gente que los seguía para descansar un poco. Ese proyecto falla. La gente los ve embarcarse para ir a un lugar despoblado y los sigue por tierra.

La compasión de Jesús lo hace posponer su propia necesidad de descanso, para él y para sus discípulos. Dice Marcos que se puso a enseñarles. Una enseñanza que es reportada como cargada de peso y autoridad. Viene respaldada por la coherencia entre palabra y vida por parte de Jesús.
Más adelante responderá Jesús también a la necesidad del pan. Ya el próximo domingo nos acercaremos a esa respuesta en el evangelio de San Juan.

Ora con la Palabra

 

Domingo 15 de septiembre: XXIV del Tiempo Ordinario

 

Lc 15,1-32

“...estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado”

Lunes: 1 Tim 2,1-8 / Sal 28 (27) / Lc 7,1-10

“...ni siquiera en Israel he hallado una fe tan grande”.

Martes:  1 Tim 3,1-13 / Sal 101 (100) / Lc 7,11-17

“...Es un gran profeta el que nos ha llegado”.

Miércoles:  1 Tim 3,14-16 / Sal 111 (110) / Lc 7,31-35

“...la reconocen en su manera de actuar”.

Jueves:  1 Tim 4,12-16 / Sal 111 (110) / Lc 7,36-50

“...Tu fe te ha salvado, vete en paz”.

Viernes:  1 Tim 6,2c-12 / Sal 49 (48) / Lc 8,1-13

“...ustedes tienen oídos para oír”.

Sábado: Ef 4,1-7.11-13 / Sal 19 (18) / Mt 9,9-13

“...Me gusta la misericordia más que las ofrendas”.

Otras noticias

 

Suscripción al boletín