vidVerdaderaWebSer cristiano es querer ser un auténtico discípulo de Jesús. Para esto no basta con conocer sus enseñanzas, admirarlo, desear imitarlo, formar parte de sus seguidores. Hay que tener una conexión mucho más profunda e íntima con Él. Hay que reconocer que ha querido compartir con nosotros su misión, que ha puesto en nuestras manos lo que el Padre le ha encomendado, que ha querido seguir obrando en este mundo a través de nosotros.

Esto es lo que Jesús nos propone en esta parábola sobre la planta de uvas y sus ramas. Ninguna rama de un árbol puede producir frutos si está separada, desconectada del árbol. Serán ramas muertas, que ya no reciben la savia que las alimentaba. Para seguir llevando a cabo la misión que Jesús pone en nuestras manos, tenemos que formar un todo con Él. Para producir fruto necesitamos estar conectados íntimamente con Él, abrirnos a recibir – como regalo, como savia– su comprensión de nuestro mundo, de nosotros mismos. Debemos asumir como propia su manera de proceder, su forma de relación con nuestros hermanos y hermanas, su valentía para hacer frente a las dificultades y retos que se nos presentan en la vida; abrirnos a su convencimiento de que un mundo mejor es posible, porque con Dios no hay nada imposible. Esto es lo que implica permanecer en Él y Él en nosotros.

Y Jesús nos dice que en esto encuentra nuestro Padre Dios su gloria: en que produzcamos mucho fruto; en que vayamos haciendo verdad su Reino en nosotros mismos, en nuestro entorno, en toda la realidad que nos rodea. Así llegaremos a ser sus auténticos discípulos.

TESTIMONIO DE PABLO

Pablo de Tarso es testigo
y proclama con valor
que se apareció el Señor,
aunque él era su enemigo.
Jesucristo es buen amigo
de quien busca la verdad;
Él cultiva la amistad
con las personas honradas
que llevan incorporadas
pasión y fidelidad.

Buscamos la comunión
aunque estemos desvalidos,
pues somos fortalecidos
en la Iglesia por la unión.
Vive esta generación
en la divina presencia
porque somos descendencia
de estirpe sacerdotal;
heredamos sangre real,
y de profetas, la ciencia.

    Hno. Jesús Bayo, fms

Ora con la Palabra

 

Domingo 15 de septiembre: XXIV del Tiempo Ordinario

 

Lc 15,1-32

“...estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado”

Lunes: 1 Tim 2,1-8 / Sal 28 (27) / Lc 7,1-10

“...ni siquiera en Israel he hallado una fe tan grande”.

Martes:  1 Tim 3,1-13 / Sal 101 (100) / Lc 7,11-17

“...Es un gran profeta el que nos ha llegado”.

Miércoles:  1 Tim 3,14-16 / Sal 111 (110) / Lc 7,31-35

“...la reconocen en su manera de actuar”.

Jueves:  1 Tim 4,12-16 / Sal 111 (110) / Lc 7,36-50

“...Tu fe te ha salvado, vete en paz”.

Viernes:  1 Tim 6,2c-12 / Sal 49 (48) / Lc 8,1-13

“...ustedes tienen oídos para oír”.

Sábado: Ef 4,1-7.11-13 / Sal 19 (18) / Mt 9,9-13

“...Me gusta la misericordia más que las ofrendas”.

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