profetaFueraWebEl evangelio de hoy continúa lo leído el domingo pasado: Lucas 4, 14-21. Valiéndose de una profecía de Isaías, Jesús proclama su misión ante sus paisanos. En Él se cumple lo profetizado.

El auditorio que tiene delante le es conocido. Ahí están familiares y vecinos, con quienes convivió unos 30 años. "Pueblo pequeño, infierno grande": se dicen muchas cosas sobre lo hecho por Jesús en otras comarcas y a los nazarenos les molesta que no haya hecho lo mismo en su tierra. Pero, Nazaret no solo piensa en pequeño en razón de su tamaño. Su estrechez de miras se debe al cerco mental de un mesianismo patriotero y elitista. Cuando venga el Mesías –aseguran– solo salvará al pueblo elegido y desechará a las naciones. Dios no siente responsabilidad por ellas.

Que Jesús, al leer la profecía, se detuviera tras mencionar el año de gracia y de perdón, sin incluir lo siguiente –un día de venganza para nuestro Dios–, despierta sospechas. ¿Un perdón ofrecido a todos, a fieles y paganos, a circuncisos e incircuncisos, a nacionales y extranjeros? A los nazarenos les da escozor el planteamiento de Jesús. Su noticia de una salvación que alcanza a los paganos es mala cosa. Y su interpretación de los milagros a extranjeros por parte de Elías y Eliseo no cuadra con su credo. Aunque admiren cómo Jesús se expresa, terminan rechazando su anuncio.

Para negar el valor de un mensaje, nada más fácil que desmeritar al autor: ¿Quién es este sino el hijo de José y María? ¿Qué ha hecho entre nosotros? ¿De qué rabino aprendió esta doctrina? El disgusto por el mensaje se transforma en rechazo a la persona, su antiguo vecino. Nadie va a jugar con los derechos superiores que como pueblo tenemos ante Dios. Y menos uno de nosotros, que es ficha conocida.

La serena firmeza de Jesús los exacerba y pasan a las manos. Jesús, con la misma serenidad con que anuncia su misión, se zafa y pasa entre ellos. Aunque sienta una profunda decepción, no se deja detener. El Espíritu lo impulsa.

A mi alrededor también hay "extranjeros", personas que no forman parte de mi mundo. Si solo voy a "los míos", a "los que son como yo", a los que conozco, ¿estaré siguiendo al verdadero Jesús? ¿O me habré preparado un muñeco, una versión empequeñecida, a mi conveniencia?

 
PROFETA PARA TODOS

Se presenta Jesús como Mesías
donde todos le llaman Nazareno,
pero no le reciben en su seno
porque anuncia evangelio y profecías.

La viuda de Sarepta, por Elías,
en Sidón recibió su gozo pleno;
Eliseo, profeta justo y bueno,
curó al sirio Naamán llagas sombrías.

Así, el Hijo del Hombre es enviado
no sólo a los judíos de Israel
sino a todos los pueblos de la tierra.

La Palabra de Dios ha cautivado
a quien busca librarse de Luzbel,
del pecado, del odio y de la guerra.

                 Hno. Jesús Bayo, fms

Ora con la Palabra

 

Domingo 9 de agosto: XIX del Tiempo Ordinario

 

Mt 14,22-33

“...iÁnimo, soy yo, no tengan miedo!”.

Lunes:  2 Co 9,6-10 / Sal 112 (111) / Jn 12,24-26

“Si alguno me sirve, mi Padre lo honrará”.

Martes:  Ez 2,8 al 3,4 L Sal 119 (118) / Mt 18,1-5.10.12-14

“...ése el más grande en el Reino...”.

Miércoles:  Ez 9,1-7;10,18-22 / Sal 113 (112) / Mt 18,15-20

“...allí estoy en medio de ellos”.

Jueves:  Ez 12,1-12 / Sal 78 (77) / Mt 18,21 al 19,1

“...hasta setenta veces siete”.

Viernes:   Ez 16,1-15.60.63 / Interlec. Is 12 / Mt 19,3-12

“El que pueda con esto, que lo haga”.

Sábado: Solemnidad de la Asunción de la Virgen María
Ap 11,19a;12,1-6a.10ab / Sal 45 (44) / 1Co 15,20-27a Lc 1,39-56

“...iBendita tú entre las mujeres...”.

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