elespirituWebA pesar del esfuerzo por que la mujer ocupe el sitio que le corresponde, aún continúan las quejas justificadas de que el varón sigue tratando de robarse el show en la sociedad.

Dios obra distinto. Hace mucho que trabaja con las mujeres en los asuntos más complejos y trascendentales de su Reino. El evangelio de hoy, que solo se halla en Lucas, muestra cómo Dios se hace presente en la historia por medio de dos mujeres. Ellas, desde situaciones de extrema dificultad —Isabel anciana y estéril y María virgen—, abren camino a Dios.

María, recién enterada de que sería la madre del Salvador, recorre con prisa más de 100 km al pueblito de Isabel, quien lleva ya por seis meses en su vientre al Precursor, Juan Bautista. Ambas, abiertas a la iniciativa y a la gracia de Dios, se apartan del segundo puesto que asigna su época a la mujer para tomar la delantera. Los hombres —José, Zacarías— no logran seguirlas al paso que llevan. Gracias a la agilidad de espíritu de estas mujeres, Dios introduce a su hijo en la humanidad sin hacer ruido, por vías que trascienden la genealogía y la sexualidad, por el camino de la fe.

Entre María e Isabel surge una conexión, una comunión que nace de la fe compartida y de los hijos que albergan en sus vientres. Juan experimenta desde el seno de su madre la presencia y la alegría de la buena noticia arraigada en María. En estas mujeres humildes y llenas de su gracia, Dios ya está visitando a su pueblo, acercándose a los suyos y haciéndoles sentir su misericordia. Su compañía es de tal intensidad que la Iglesia, al contemplarla y rezarla en el rosario, la llama el "misterio de la Visitación". María en casa de Isabel para servirle es el primer paso de Dios por su pueblo. En el Hijo encarnado en María, Dios sale al encuentro de la humanidad y en el abrazo de estas dos mujeres, El nos estrecha a todos y nos encamina a su Reino.

¿Dejamos que la mujer sea puerta para el paso de Dios por la vida de la comunidad? ¿Nuestras visitas a los demás —familia, vecinos, amigos— ayudan a que Dios pase por sus vidas?

 

VISITACIÓN

Se puso Madre-Virgen en Camino
y marchó a la montaña, presurosa,
por servir con el alma generosa
a su Anciana-Pariente en el destino.

Al pueblo de Judá bien campesino
y a casa de Isabel, mujer dichosa,
llegaba la Doncella valerosa
preñada con Espíritu Divino.

Paz y Amor fue el saludo de María,
saltó el niño en el seno de Isabel,
dos mujeres lloraban de alegría...

¡Feliz sea la Madre y Virgen fiel
que visita mi casa en este día
y la impregna de Luz con su Clavel!

                       Hno. Jesús Bayo, fms

Ora con la Palabra

 

Domingo 26 de enero: III del Tiempo Ordinario

 

Mt 4,12-23

“La gente que vivía en la oscuridad ha visto una luz muy grande...”.

Lunes:  2 Sm 5, 1-10 / Sal 89 (88) / Mc 3,22-30

““...se les perdonará todo a los hombres...”.

Martes:  2 Sm 6,12b-15.17-19 / Sal 24 (23) / Mc 3,31-35

“…¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?”.

Miércoles:  2 Sm 7,4-17 / Sal 89 (88) / Mc 4,1-20

“...se les ha dado el misterio del Reino de Dios...”.

Jueves:  2 Sm 7,18-19.24-29 / Sal 132 (131) / Mc 4,21-25

“...al que produce se le dará más...”.

Viernes:  2 Sm 11,1-4ª.5-10ª.13-17 / Sal 51 (50) / Mc 4,26-34

“La tierra da fruto por sí misma...”.

Sábado:  2 Sm 12,1-7ª.10-17 / Sal 51 (50) / Mc 4,35-41

“¿Todavía no tienen fe?”.

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