CristoReyUniversoWebHay celebraciones que resumen lo que la Iglesia ha venido contemplando acerca de Cristo durante un cierto período de tiempo. La fiesta de hoy viene a ser un resumen de la meditación que la Iglesia ha hecho del misterio de Cristo a lo largo de un año litúrgico, que justamente termina esta semana.

La fiesta de Cristo Rey recién se comenzó a celebrar en el siglo XIX. El título de Cristo Rey corresponde a un lenguaje propio de esa época. La frase pretende evocar la relación que Jesucristo, Hijo de Dios, tiene con toda la realidad creada, con el universo. Su posición respecto de todo lo creado es única por su condición de redentor.

El Nuevo Testamento se refiere a esa relación con otra palabra, el término "Señor". Ese título expresa la grandeza de Cristo, ante quien toda la creación está llamada a doblar su rodilla. Es un título pascual, que expresa, no una condición dinástica, sino el proceso de entrega que Jesús vivió desde su nacimiento en pobreza y humildad hasta su resurrección, pasando por el escándalo de la cruz. Cristo es "Señor" para quien reconoce que su señorío no lo recibió por pertenecer a una "casa real", sino por vía "existencial", por una vida de entrega abnegada al servicio de sus hermanos y hermanas.

Jesús expresa esa diferencia al afirmar ante Pilato que el título de rey que algunos le atribuían no se lo había dado Él, ni tiene un contenido político, a la manera de este mundo. Su relación con nosotros no es una relación de poder. No se basa en una posición superior que le fuera dada por su Padre, ni en una supuesta "sangre azul". Es Señor por haber sido fiel a su condición de Hijo de Dios y hermano nuestro hasta rebajarse a una muerte injusta, de cruz.

Confesar a Cristo como Rey o, mejor, como Señor significa que su estilo de vida sacrificada y servicial por el bien de todos lo queremos para nosotros mismos. En un mundo en que tantos se afanan por alcanzar alguna superioridad sobre los demás y demostrarlo abusando de sus semejantes, que nuestra vida sea un ejercicio de fraternidad, de servicio alegre a los otros, de igualdad con los demás.

 

CRISTO REY

Pilato preguntó a Jesús, curioso:
¿Acaso tú eres rey de los judíos?
Yo no tengo en la tierra señoríos,
respondióle Jesús, firme y piadoso.

Mi reino no es del mundo tenebroso,
ni cultivo el poder con los sombríos
terrores de la guerra, tan impíos...
Mi reino es del amor, don generoso.

Nací para ser rey de la verdad,
de la vida, la gracia y la justicia;
es mi reino de paz y santidad.

¡Cristo Rey y Señor de nuestras vidas,
con tu Amor nos dejaste la primicia
y al Reino de tu Padre nos convidas!

                             Hno. Jesús Bayo

 

Ora con la Palabra

 

Domingo 9 de agosto: XIX del Tiempo Ordinario

 

Mt 14,22-33

“...iÁnimo, soy yo, no tengan miedo!”.

Lunes:  2 Co 9,6-10 / Sal 112 (111) / Jn 12,24-26

“Si alguno me sirve, mi Padre lo honrará”.

Martes:  Ez 2,8 al 3,4 L Sal 119 (118) / Mt 18,1-5.10.12-14

“...ése el más grande en el Reino...”.

Miércoles:  Ez 9,1-7;10,18-22 / Sal 113 (112) / Mt 18,15-20

“...allí estoy en medio de ellos”.

Jueves:  Ez 12,1-12 / Sal 78 (77) / Mt 18,21 al 19,1

“...hasta setenta veces siete”.

Viernes:   Ez 16,1-15.60.63 / Interlec. Is 12 / Mt 19,3-12

“El que pueda con esto, que lo haga”.

Sábado: Solemnidad de la Asunción de la Virgen María
Ap 11,19a;12,1-6a.10ab / Sal 45 (44) / 1Co 15,20-27a Lc 1,39-56

“...iBendita tú entre las mujeres...”.

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