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A Lucas evangelista debemos la 1ª lectura y el evangelio de este 7º domingo de Pascua. Discípulo de Pablo, es a la vez autor del tercer evangelio y del libro de los Hechos de los Apóstoles.

Con el relato que hoy escuchamos –la Ascensión– termina Lucas su evangelio y con este mismo misterio da inicio al libro de los Hechos. La Ascensión aparece como bisagra entre los dos libros: del tiempo de Jesús se pasa al tiempo de la Iglesia, marcado por la venida del Espíritu Santo a los apóstoles y discípulos.

La comunidad está presente en ambas etapas. Durante la vida terrena de Jesús, el grupo de apóstoles se va formando a iniciativa del Maestro que elige a sus discípulos. En esos años de evangelización, la comunidad discipular es un grupo que sigue a Jesús, pero desarticuladamente. Entre ellos existe una lucha interna por los primeros lugares, mientras tratan de influir sobre Jesús para que altere su misión y se adapte a la figura de líder político-militar exitoso que proyectan sobre el Mesías.

Con Jesús ausente por la ascensión, el grupo apostólico, en lugar de desintegrarse experimentará, gracias al don y a la
presencia del Espíritu, una transformación que hará de ellos una comunidad unida por lazos de fraternidad, responsabilidad y unanimidad en torno al resucitado, a quien perciben ahora de una nueva manera.

La ascensión de Jesús a la derecha del Padre hace a los discípulos caer en la cuenta de que la misión del Señor está ahora en sus manos. A Pedro toca acompañar y confirmar a sus hermanos en la fe, pero la misión es de todos. Algunos se destacarán más que otros en la formación de la primera comunidad en Jerusalén y luego en el nacimiento y organización de nuevas comunidades fuera de la ciudad. Pero la responsabilidad de llevar el evangelio a las naciones Jesús la entrega a todos, apóstoles y discípulos, que deberán abrir un camino nuevo por la historia.

Cercanos o dispersos, son una comunidad apostólica y discipular portadora de la memoria de Jesús en el mundo, bajo la inspiración del Espíritu, testigos del Señor resucitado. Más aún, con sus rasgos personales y su diversidad, son la presencia de Jesús en la historia que tienen por delante. Comunidad que cree, trabaja y celebra: son la Iglesia sinodal, signo levantado entre los pueblos.


LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR
       (Ef-1, 17-23)
Tu ascensión es dominio
defnitivo sobre la amenaza
del fatal exterminio
impuesto a nuestra raza
por la muerte que a todos atenaza.
Eres nuestra esperanza,
garante de la gloria como herencia,
y nos das sin tardanza
tu efcaz asistencia
para vivir estando en tu presencia
.

Subiste en majestad
a la diestra del Padre, lentamente,
do estás con potestad;
y vendrás de repente,
cual juez sobre la nube refulgente.
Ejerces principado
al dar misericordia a nuestra vida,
pues tienes el costado
abierto con la herida
que nos lava la pena merecida.
para formar la Iglesia soberana.

Ora con la Palabra

 

Domingo 26 de junio: XIII del Tiempo Ordinario

 

Lc 9,51-62

“Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén (...) Te seguiré adonde vayas”.

Lunes:   Am 2,6-10.13-16 / Sal 50 (49) / Mt 8,18-22

“Sígueme”

Martes:  Am 3,1-8; 4,11-12 / Sal 5 / Mt 8,23-27

“¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe?”

Miércoles: Hch 12,1-11 / Sal 34 (33) / 2Ti 4,6-8.17-18 / Mt 16,13-19

“Tú eres Pedro, y te daré las llaves del Reino de los cielos”.

Jueves:   Am 7,10-17 / Sal 19 (18) / Mt 9,1-8

“...la gente alababa a Dios, que da a los hombres tal potestad ”

Viernes:  Am 8,4-6.9-12 / Sal 119 (118) / Mt 9,9-13

“No tienen necesidad de médico los sanos... ”

Sábado:  Am 9,11-15 / Sal 85 (84) / Mt 9,14-17

“¿Es que pueden estar tristes los invitados a la boda mientras el novio está con ellos?”

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