Mateo-1413-21Será siempre verdad que las necesidades de los demás superan con mucho nuestros recursos para hacerles frente. El episodio que nos trae San Mateo en el evangelio de hoy es un ejemplo dramático. Un gentío inmenso se ha reunido para escuchar a Jesús. Muchos han venido de lejos. Va cayendo la tarde pero nadie
da señales de marcharse.

Los discípulos ofrecen una solución. Sensata. Que la gente resuelva como pueda. Despídelos para que cada uno busque dónde comprar
su comida. El pronombre posesivo es importante: su. Elegantemente los discípulos se desentienden del problema. Ya Mateo nos había dicho que estaban en un lugar apartado y solitario. La muchedumbre tiene que salir de allí a los caseríos cercanos (¿cercanos?). Ya no tenemos nosotros que preocuparnos. Bastante preocupación es la de ver cómo nosotros resolvemos teniendo solamente cinco panes y dos pescados. Ni siquiera suficientes para nuestras doce bocas.

Jesús ofrece otra solución. Insensata.“Denles ustedes de comer”. Los discípulos deben haber pensado que el calor y el cansancio habían afectado la mente de Jesús. No puede estar hablando en serio. No somos un comedor popular.

Cuando ellos, de no muy buena gana, comunican lo escasos que son sus recursos, Jesús les pide que se desprendan de ellos.
“Tráiganmelos”.

Manda a que la gente se siente en la hierba. Mira al cielo, pronuncia una bendición sobre los panes y los peces, los parte y los reparte entre la muchedumbre.

Nos detenemos aquí para contemplar tres milagros que se producen. El más evidente es la multiplicación de los panes y peces. El segundo milagro es el que los discípulos se hayan desprendido de
sus panes y peces para convertirlos en nuestros alimentos, en la comida de todos. El tercero es que no se haya producido una revuelta entre los comensales para llegar primero a la comida.

¿Qué nos dice este relato a nosotros hoy?Para miles de millones de nuestros hermanos en el mundo es un milagro permanente el conseguir alimento. Ante esa abrumadora realidad, es comprensible que muchos de nosotros nos preocupemos de buscárnoslas como se pueda.Es la lucha por
mi pan. La oración del Padre Nuestro nos invita a pedir el pan de todos, “Danos nuestro pan de cada día”. Solidaridad convertida en desafío diario. Cada día. Jesús tiene que tocar nuestros corazones para ayudarnos a resolver el milagro de los pronombres posesivos.

GRATUIDAD DEL SEÑOR
       (Is 55, 1-3)

Vengan todos los hambrientos
a comer el pan de trigo,
vengan a beber conmigo
al manantial los sedientos.
Aunque no tengan talentos,
les daré gratis comida
y tendrán como bebida
el vino de mis fervores,
los saciaré de favores
durante toda la vida.

Vengan todos los hambrientos
a comer el pan de trigo,
vengan a beber conmigo
al manantial los sedientos.
Aunque no tengan talentos,
les daré gratis comida
y tendrán como bebida
el vino de mis fervores,
los saciaré de favores
durante toda la vida.

Ora con la Palabra

 
  Domingo 27 de septiembre: XXVI del Tiempo Ordinario

Mt 21,28-32

“...después se arrepintió y fue...”

Lunes:  Jb 1,6-22 / Sal 17 (16) / Lc 9,46-50

“...el más pequeño de ustedes, es el más grande”.

Martes:   Dn 7,9-10.13-14 / Sal 138 (137) / Jn 1,47-51

“...tú eres el Hijo de Dios...”.

Miércoles:  Jb 9,1-12.14-16 / Sal 88 (87) / LC 9,57-62

“...te seguiré a dondequiera que vayas”.

Jueves:  Jb 19,21-27 / Sal 27 (26) / Lc 10,1-12

“...El Reino de Dios ha llegado a ustedes”.

Viernes:   Jb 38,1.12-21;40,33-35 / Sal 139 (138) / Lc 10,13-16

“...rechaza al que me ha enviado”

Sábado:  Jb 42,1-3.5-6.12-16 / Sal 119 (118) / Lc 10,17-24

“...sus nombres están escritos en el Cielo”

INTENCIONES DE ORACIÓN DEL SANTO PADRE

              PARA OCTUBRE DE 2020

El Papa nos pide orar por: La misión de los laicos en la Iglesia

Recemos para que en virtud del bautismo los fieles laicos,

en especial las mujeres,participen más en las instancias de

responsabilidad de la Iglesia.

Suscripción al boletín

Si desea recibir la publicación en formato digital, solicítelo a la dirección: vidacristianaencuba@gmail.com.