Lucas-2-22-40del-Señor“Según la ley de Moisés”. “De acuerdo con lo escrito en la ley del Señor”. “Como dice la ley del Señor”. “Para cumplir con él lo previsto por la ley”. “Cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor”. En este evangelio, cinco veces se repite de distintas maneras que José y María se sometieron a las disposiciones de la Ley. Esta repetición no puede ser casual. Encuentra eco en las palabras de Jesús en el sermón de la Montaña: “No piensen que he venido a abolir la ley”. He venido a darle pleno cumplimiento.

La fiesta de la Presentación nos pone delante a varios personajes protagónicos: los padres de Jesús, el mismo niño Jesús, el anciano Simeón, la viuda Ana y, de manera especial, el Espíritu Santo. Quien los convoca a todos es el Espíritu de Dios, que anima la ley.

Al cumplirse los días de la purifcación prescritos por la ley, el niño Jesús es llevado al templo. Todo primogénito varón es consagrado al Señor y ofrecido a Él. Hay un intercambio de ofrendas: los padres ofrecen a su hijo primogénito y entregan, para “rescatarlo”, una ofrenda de animales. Los padres de escasos recursos ofrecen dos tórtolas o dos pichones. Aunque el niño regresa con sus padres para su crianza, queda consagrado a Dios y al servicio de la Alianza.

El siguiente protagonista es el anciano Simeón. De él se dice que era un hombre justo y piadoso, que el Espíritu Santo moraba en él y de quien había recibido un oráculo: no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Es el mismo Espíritu el que impulsa a Simeón a venir al templo y le permite reconocer en el niño de estos humildes padres al Mesías prometido.

Con la inspiración del Espíritu Santo, Simeón se convierte en profeta. Este niño es el Salvador presentado por Dios ante todos los pueblos como luz que alumbre a todas las naciones.Será bandera de contradicción.

La última protagonista es la viuda Ana, llamada profetisa. Aunque acude al templo diariamente, es en este día cuando también a ella se le presenta aquel que es la liberación de Israel.

Termina el relato de Lucas diciendo que el niño iba creciendo, robusteciéndose y llenándose de sabiduría. Como dice San Pablo: nacido de mujer, nacido bajo la ley. Sometido a la ley de todo crecimiento humano.

Fiesta de la Presentación del Señor

         HIMNO DE LAUDES

Estás aquí, Señor, bien lo proclaman
los justos que de siempre han esperado
estar cerca de ti, porque te aman
y luchan por el mundo que has salvado.

Estás aquí, mi Dios, humilde hermano,
presencia ante mis ojos revelada,
Salvador eternal del pueblo humano,
Luz de Luz que brilla en tu mirada.

Bienvenido, Mesías esperado;
que deje el corazón toda amargura
porque Dios, siendo Dios, nos ha salvado
en locura de amor y de ternura.


Demos gracias al Padre que ha querido
darnos el Hijo eterno y bien amado,
todo el pueblo de Dios le cante unido
al Fuego del amor que lo ha engendrado.

                    Amén.

Ora con la Palabra

 

Domingo 23 de febrero: VII del Tiempo Ordinario

 

Mt 5,38-48

“...Él hace brillar su sol sobre malos y buenos...”.

Lunes:  St 3,13-18 / Sal 19 (18) / Mc 9,13-28

“...lo tomó de la mano y le ayudó a levantarse...”.

Martes:  St 4,1-10 / Sal 55 (54) / Mc 9,29-36

“...El Hijo del Hombre va a ser entregado…”.

Miércoles de Ceniza:  Jl 2,12-18 / Sal 51 (50) / 2 Co 5,20 al 6,2 / Mt 6,1.6.16-18

“...tu Padre que ve en lo secreto, te premiará”.

Jueves:  Dt 30,15-20 / Sal 1 / Lc 9,22-25

“...Si alguno quiere seguirme, que se niegue a sí mismo...”.

Viernes:  Is 58,1-9a / Sal 51 (50) / Mt 9,14-15

“Llegará el tiempo en que el novio les será quitado...”.

Sábado: Is 58, 9b-14 / Sal 86 (85) / Lc 5,27-32

“No he venido para llamar a los buenos...”

Suscripción al boletín

Si desea recibir la publicación en formato digital, solicítelo a la dirección: vidacristianaencuba@gmail.com.