Jn-6 60-691
La fiesta de la Santísima Trinidad nos adentra en un hermoso misterio de Dios en el que se nos revela en su máxima cercanía. No aparece Dios como un ser solitario en su grandeza y en una distancia inaccesible para nosotros. Él está cerca y para hablar de Él recurrimos a las palabras básicas de nuestra existencia humana. Dios es familia unida por el amor, Padre-madre, Hijo y Espíritu. “El que no ama no conoce a Dios,  pues Dios es Amor” (1 Jn 4,8), tanto en su ser íntimo, como en su relación con nosotros.

A lo largo de los tiempos hemos construido algunas imágenes de Dios de las que huimos aterrorizados. En ese Dios terrible, que exige guerras y sangre, que extermina sin piedad, no podemos creer. En Jesús se nos ha revelado de manera defnitiva el rostro de Dios. Él es su imagen insuperable, su sabiduría, su poder que atraviesa los siglos; pero no con la amenaza y el miedo, sino con el Amor que la muerte y el pecado humano no pueden destruir. En ese amor existimos cada uno de nosotros, y se va desarrollando la vida humana, superando los errores que cometemos unos contra otros.

Jesús nos habla del Padre creador, que
es “Dios antes que nosotros y superior a nosotros”, de quien surgió y surge constantemente la vida, que ama nuestro mundo con un amor infnito y una imaginación inagotable ante cualquier incertidumbre. En Jesús de Nazaret, el Hijo encarnado, se nos acerca como “Dios con nosotros”, que bajó hasta nuestra realidad cotidiana para caminar a nuestro lado y recorrer nuestra misma aventura humana.Hemos recibido el Espíritu Santo que es “Dios dentro de nosotros”, que llena nuestra  intimidad, y nos alienta siempre para superar las difcultades y buscar un futuro más humano.

Cuando contemplamos a Jesús, el
Hijo querido del Padre, enteramente lleno del Espíritu, tal como se nos manifesta en su bautismo en el Jordán (Lc 3,21-22), nos damos cuenta de que la Trinidad no está lejos, en la distancia inalcanzable del cielo; sino muy cerca, en este mundo, dentro de nosotros, de toda persona, para crear con todos una humanidad en comunión, unidos desde lo más hondo de nosotros mismos. Dichosos nosotros si descubrimos y acogemos a este Dios que nos propone a cada uno la vida en plenitud que no tiene punto final.

Ora con la Palabra

 

Domingo 23 de junio: Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo

 

Lc 9,11b-17

“Todos comieron hasta saciarse”

Lunes: Solemnidad de la Natividad de
             S. Juan Bautista
Is 49,1-6 / Sal 139 (138) / Hch 13,22-26 / Lc 1,57-66.80

“...la mano del Señor estaba con él”

Martes:  Gn 13,2.5-18 / Sal 15 (14) / Mt 7,6.12-14

“Entren por la puerta angosta...”.

Miércoles:  Gn 15,1-12.17-18 / Sal 105 (104) / Mt 7,15-20

“...los reconocerán por sus obras”.

Jueves:  Gn 16,1-12.15-16 / Sal 106 (105) / Mt 7,21-29

“...Nunca les conocí”.

Viernes: Solemnidad del Sagrado Corazón
                de Jesús
Ez 34,11-16 / Sal 23 (22) / Rm 5,5b-11 / Lc 15,3-7

“...Alégrense conmigo...”.

Sábado: Solemnidad de San Pedro y San
                Pablo
Hch 12,1-11 / Sal 34 (33) / 2 Tm 4,6-8.17-18 / Mt 16,13-19

“...Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?”

Otras noticias

 

Suscripción al boletín