Jn-10 27-30
Hoy, domingo “del buen pastor”, leemos del capítulo 10 de san Juan.Se celebra la fiesta de la Dedicación del Templo. Jesús pasea por el santuario y salen a su encuentro dirigentes de “los judíos”. Así llama Juan, no a los habitantes de Judea, sino a grupos hostiles a Jesús.

Para hablar de sí y de su relación con los demás, Jesús retoma la imagen del buen pastor, sacrifcado e identifcado con sus ovejas. Unos versículos atrás (v. 26), habla francamente a sus contradictores: “Ustedes no creen porque no son ovejas mías.” Esa es la raíz del conflicto: no pertenecen a Jesús porque no confían en Él. Llamados a ser depositarios de la fe bíblica, se volvieron sus propietarios y la manejan a su conveniencia. Temen a un Jesús que comunica su fe desde otra comprensión de Dios, con otra vivencia y de corazón.

Jesús habla de sus discípulos como sus ovejas. Son aquellos que viven su fe con confianza y docilidad. Quien anda con Jesús no solo renuncia a manipular a sus hermanos; también abandona los caminos del individualista que vive su fe sin formar comunidad. Vivida comunitariamente, la fe protege de caer en la rutina, enemiga de la novedad de Dios.

En comunidad, el discípulo se anima a descubrir la voluntad del Padre, que inspira iniciativas por medio de su Espíritu Santo. Así fue para Pablo: expulsado de la sinagoga por los judíos, se fjó en los pueblos paganos, que no conocían a Jesús y hacia ellos se dirigió, abriendo camino a una Iglesia “católica”, o sea, universal.

Ser de Jesús en comunidad es un ancla en las difcultades. La verdadera seguridad radica en saber que nada nos separará de Él. Sí podemos sufrir en la carne, como Jesús, ya que la fe no nos hace invulnerables. Pero se aprende el estribillo de “no nos moverán”. En  otros tiempos, hermanos nuestros resistieron a la persecución, eran mal vistos o fchados, sacados del trabajo o se les negaba la superación. Juan, el evangelista, exiliado, pensaba en sus comunidades que sufrían violencia y muerte. Sin embargo, las imaginaba con  palmas de triunfo en las manos, detrás del Señor que atravesó la muerte para llegar a la resurrección.

Si somos uno con Jesús, lo seremos igualmente con su Padre. Si le pertenecemos, lo de Jesús es nuestro. Seguimos al mejor pastor. ¿Por qué tener miedo? ¿Para qué andar solo?


IGLESIA EN SALIDA
(Hch 13,14.43-52)

Eran grandes misioneros
san Pablo y san Bernabé,
que predicaban con fe
a judíos y extranjeros.
No escucharon los primeros
y se mostraron hostiles;
mas fueron a los gentiles
para anunciar la Noticia,
recibida cual primicia
en novedosos rediles.


La Iglesia siempre en salida
atraviesa las fronteras,
pues traspasa las barreras
el Espíritu sin brida.
Que el Evangelio da vida
y es faro de la verdad
para andar en libertad
si vivimos en presencia
del pastor que da la ciencia
y es luz en la oscuridad.

Hno. Jesús Bayo, fms

Ora con la Palabra

 

Domingo 11 de agosto: XIX del Tiempo Ordinario

 

Lc 12,32-48

“...donde está tu tesoro, allí estará también tu corazón”.

Lunes: Dt 10,12-22 / Sal 147 (146-147) / Mt 17,22-27

“...Entonces los hijos no pagan”.

Martes:  Dt 31,1-8 / Interlec. Dt 32,3-12 / Mt 18,1-5.10.12-14

“...ésta le dará más alegría...”.

Miércoles:  Dt 34,1-12 / Sal 66 (65) / Mt 18,15-20

“...allí estoy yo, en medio de ellos”.

Jueves: Solemnidad de la Asunción de la Virgen María
Ap 11,19a;12,1.3-6a.10ab / Sal 45 (44) / 1 Co 15,20-27a / Lc 1,39-56

“...iBendita tú eres entre las mujeres...”.

Viernes:  Js 24,1-13 / 136 (135) / Mt 19,3-12

“...lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre”.

Sábado: Js 24,14-29 / Sal 16 (15) / Mt 19,13-15

“...no les impidan que vengan a mí...”.

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